El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, descartó cualquier posibilidad de diálogo entre el Gobierno y el máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, argumentando que el líder asumió una posición “sediciosa” al exigir la renuncia del presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira.
La autoridad aseguró ayer al programa Fama Poder y Ganas que el Ejecutivo mantiene abierto canales de negociación con las organizaciones sociales que presentan demandas sectoriales y reivindicaciones legítimas, pero señaló que no dialogará con actores que buscan desestabilizar al gobierno. “Lo que no podemos hacer es sentarnos con los sediciosos que están en las calles y que, de manera oportunista, se involucran en estos movimientos”, declaró Lupo.
El ministro explicó que el Gobierno distingue entre los sectores que plantean peticiones relacionadas con la inclusión y la atención a las demandas históricas, y aquellos que promueven objetivos políticos destinados a provocar la caída del presidente. “Hay dos demandas fundamentales. Una, la de la inclusión real y legítima, en la que estamos trabajando, y la de las cuestiones vengativas; y la segunda, que es sediciosa”, afirmó.
En ese sentido, indicó que el Ejecutivo seguirá apostando por el consenso como mecanismo para reducir el conflicto social y atender las demandas de los distintos sectores. “Me dedico a ello día y noche, trabajando con los sectores, con los que es posible dialogar, encontrar soluciones y lograr una visión compartida de lo que Bolivia necesita”, afirmó.
Cuando se le preguntó si Argollo sigue siendo un interlocutor válido para el Gobierno, Lupo respondió que el dirigente sindical “desfiguró” el papel histórico de la COB dentro del movimiento obrero boliviano.
“Lamentablemente, Mario Argollo desfiguró una COB histórica, un movimiento importante para la historia de Bolivia que siempre ha desempeñado un papel fundamental, pero cayó en el camino fácil y sedicioso de pedir la renuncia del presidente”, aseveró, añadiendo que esta postura perjudica tanto a la organización sindical como a la representación de los trabajadores ante el Estado.
“Daña a la COB y al movimiento obrero”, concluyó. (Brújula Digital)
Lupo cierra la puerta al consenso con Argollo
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