InicioSeccionesEconomíaCiudadanía exige más acciones del Gobierno que discursos

Ciudadanía exige más acciones del Gobierno que discursos

> El Gobierno estima una recesión de -1,28%, un déficit fiscal de -9,2%, un barril de petróleo de casi 65 dólares y una inversión menor a 3.000 millones de dólares.

La subida del dólar referencial muestra que la economía boliviana siente la falta de dólares ante la fuerte demanda de la divisa, por ello los analistas plantean que el Gobierno anuncie un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para encaminar la economía, así como la implementación de nuevas medidas, e incidir en la reducción del gasto público, pero la apertura de una oficina del Ministerio de Obras Públicas, no es una buena señal.
A pesar de los anuncios del Gobierno y la implementación de políticas coyunturales, los analistas económicos consideran que el Ejecutivo debe pasar a la acción, presentar normas y que muestren el rumbo del país.
“Valoro el diálogo nacional y mis felicitaciones al gobierno por la convocatoria realizada. Bolivia necesita menos bloqueos y más conversación institucional. Pero el país necesita algo más profundo: rumbo. Bolivia no necesita solamente conversar. Bolivia necesita saber hacia dónde va. Porque una nación no se transforma únicamente administrando conflictos. Se transforma cuando define una visión de país”, sostiene el consultor financiero Jaime Dunn De Ávila.
Mientras tanto, el economista e investigador Fernando Romero opinó que el Gobierno escuche a los sectores y que éstos vayan con propuestas, no sólo con peticiones.
Señaló que la actual administración ya no debe cometer errores, como lo hizo al retroceder en normativas aprobadas, tiene que consensuar y debatir, también debe construir leyes con los diferentes sectores de la sociedad.
Financiamiento
El economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal, fue claro en indicar que estamos retrasados en la implementación de medidas con alto impacto.
Por ello puntualizó que lo primordial en el tema de política económica, era justamente recurrir a instituciones internacionales para acceder a créditos para tener el control financiero en el Banco Central de Bolivia (BCB) y con estos recursos intervenir en el mercado del tipo de cambio.
A eso se debe sumar la reducción del déficit fiscal a 4% o 5%, también en los niveles salariales altos, en los ejecutivos de las empresas estatales y cerrar las deficitarias.
Estamos con mucho retraso o el gobierno es timorato (en aplicar medidas), el país requiere estabilizar la economía, apuntó.
Acciones
Bernal dijo que el Gobierno debe pasar a las acciones y anunciar un convenio con el Fondo Monetario Internacional. Debe señalar que los recursos obtenidos serán destinados a la estabilización de la economía, asimismo indicar que van a reformular el Presupuesto General del Estado (PGE) 2026 y reducir el déficit.
“La gente quiere acciones no poesía lírica, de lo contrario la gente genera más conflicto y al final puede ser imparable”, reflexionó.
“Si no maneja con tino (el Gobierno), puede estar en peligro”, alertó.
Modelo
Romero coincide con Jaime Dunn, por separado, en que hay que construir un nuevo modelo económico, político y social, entre todos los actores.
“(…) la gran pregunta es: si el viejo modelo socialista fracasó, ¿cuál es el nuevo modelo que se propone para Bolivia?”, preguntó Dunn, en su artículo.
Sostiene que un país no puede vivir eternamente improvisando. Necesita una visión de largo plazo. Toda visión de largo plazo se expresa en una ideología y en un modelo de desarrollo.
“Necesitamos definir con claridad: qué rol y tamaño tendrá el Estado, qué espacio tendrá el sector privado, cómo y quién generará riqueza, cómo atraeremos inversión, cómo protegeremos la vida y la propiedad privada, cómo se reconstruirán las instituciones, que se hará con las empresas estatales, cómo construiremos estabilidad, cómo se pondrá fin al Estado inmoral y cómo se crearán oportunidades para la gente”, cuestionó.
Aunque la ideología no reemplaza al pan, sí define el tamaño del pan. Define si habrá inversión o fuga de capitales, si la moneda valdrá algo o no, si habrá producción o escasez, si habrá libertad para emprender o exceso de burocracia, si habrá confianza o miedo, explicó.
“La crisis boliviana no es solamente económica. También es una crisis de modelo, de valores y de ideas equivocadas que durante años destruyeron incentivos, debilitaron instituciones y castigaron la producción. Por esto las ideas sí importan. Los modelos sí importan. La ideología sí importa. Porque al final, la ideología define las reglas bajo las cuales una sociedad produce, invierte y progresa”, observó.
Finalmente, Romero enfatizó que las reformas fiscales y normativas fundamentales, algunas más importantes que otras, toma su tiempo; sin embargo, las leyes estructurales en lo monetario, cambiario y fiscal, son importantes.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES