La Fuerza Aérea Boliviana (FAB) presentó el informe técnico del accidente aéreo del avión Hércules, en el que determinó que el siniestro ocurrido el 27 de febrero en la ciudad de El Alto fue provocado por una combinación de fallas operacionales, condiciones meteorológicas adversas y factores humanos, y descartó fallas mecánicas en la aeronave.
De acuerdo con el informe presentado por el presidente de la Junta Investigadora de Accidentes, Daen Ricardo Alarcón, la aeronave realizaba un vuelo logístico y, al momento de su aproximación, enfrentó condiciones climáticas desfavorables, con presencia de lluvia, granizo y acumulación de agua en pista. Ante este escenario, la tripulación decidió aterrizar por la cabecera 2.8; sin embargo, la maniobra se ejecutó con parámetros inestables, registrándose exceso de velocidad y una trayectoria fuera de los niveles adecuados.
Durante el aterrizaje, el avión tocó inicialmente con el tren delantero, generando el fenómeno conocido como “wheelbarrowing”, lo que impidió la activación efectiva de frenos y reversas. Posteriormente, al entrar en contacto pleno con la pista, se produjo hidroplaneo debido a la presencia de agua y hielo, lo que redujo aún más la capacidad de frenado y control.
La investigación también estableció que la pendiente de la pista del aeropuerto de El Alto y la altitud influyeron en la percepción del piloto, generando una ilusión visual que complicó la maniobra. A ello se sumaron fallas en la comunicación y una disminución de la conciencia situacional de la tripulación en un contexto de alta exigencia operativa.
En cuanto al factor material, se descartaron fallas técnicas, ya que la aeronave contaba con mantenimiento vigente y se encontraba en condiciones aeronavegables. Asimismo, los tripulantes estaban aptos médica y psicológicamente, y no presentaban consumo de alcohol.
El informe concluye que el accidente fue resultado de una cadena de eventos adversos. No obstante, se destacó que la tripulación logró ejecutar procedimientos de emergencia que evitaron consecuencias mayores, al desviar la aeronave de una zona poblada tras la salida de pista.
