Por Susana Gutiérrez
El espacio cultural BNB Art fue el escenario del conversatorio “El superpoder del propósito”, un encuentro que, en el marco de la exhibición “Katún” de Kirah Design, reunió a voces influyentes para reflexionar sobre la fuerza que impulsa las decisiones personales y profesionales. Entre las panelistas estuvo Deanna Canedo Patiño, líder de la emblemática House of BCP, quien compartió cómo el propósito ha sido el eje transformador de su carrera.
A diez años de haber asumido el mando de una de las casas de moda más históricas de Bolivia, Canedo conversó con Femenina sobre cómo ha evolucionado su visión de una herencia familiar basada en la excelencia hacia una narrativa contemporánea, donde el material noble y el arte invisible de la costura definen el lujo boliviano ante el mundo.
Para Deanna, el propósito no es un concepto abstracto, sino una disciplina diaria que se enfrenta a la inmediatez del mercado global, priorizando la resiliencia y la identidad sobre las tendencias efímeras. A continuación, los puntos más destacados de esta charla sobre liderazgo, legado y el futuro de la moda con sentido.
¿cuál es el propósito que te levanta cada mañana y cómo ha evolucionado desde que asumiste el mando de House of BCP?
DCP: Mi propósito es revelar el verdadero valor de lo invisible, ese arte invisible de la alta costura. Cada mañana me levanta la convicción de que Bolivia tiene una riqueza material y cultural que aún no ha sido elevada a su máxima expresión.
Cuando asumí House of BCP, hace ya 10 años, ese propósito era más intuitivo; hoy es una decisión consciente: elevar una maison que traduzca el alma de nuestros textiles nobles en una experiencia de lujo verdadero, con identidad y profundidad.
En el panel se habló de que el propósito es una «fuerza transformadora». ¿En qué momento sentiste que tus decisiones profesionales dejaron de ser puramente estéticas o comerciales para alinearse con un propósito más profundo?
DCP: Hubo un punto de quiebre cuando entendí que la estética, por sí sola, no sostiene nada en el tiempo. Desde muy temprana edad tuve el privilegio de presenciar cómo para nuestra Fundadora, transformó el poder de una marca, de una empresa y de un país en una herramienta de cambio: social, económico e inclusive político a través de la diplomacia cultural. De este ejemplo pionero y visionario se crearon los valores de House of BCP – al ser el referente en la alta costura de camélidos, es una responsabilidad para nosotros ser una fuerza transformadora.
Al ser representante de la moda boliviana, ¿cómo logras que el «propósito» no se quede en un eslogan y se refleje realmente en cada prenda que sale de tu taller?
DCP: El propósito se vuelve real cuando se vuelve exigente. En House of BCP está en cada decisión: desde el origen del material, el tiempo que toma una prenda, hasta el estándar de confección a mano. No es discurso, es disciplina. Cada pieza debe sostener ese propósito sin explicarlo.
Tu casa de moda tiene un legado familiar inmenso. ¿Cómo se equilibra el propósito personal de Deanna Canedo con el propósito histórico que estableció tu familia?
DCP: El legado no se replica, se interpreta. Mi responsabilidad ha sido honrar esa base, pero también evolucionarla. El propósito histórico de mi familia es la excelencia; el mío es llevar esa excelencia hacia una narrativa contemporánea, donde Bolivia no solo participa, sino define.
El evento se realizó en el marco de la exhibición “Katún” de Kirah Design, que trabaja mucho con la identidad y los materiales. ¿Cómo dialoga la visión de House of BCP con esta búsqueda de sostenibilidad y valorización de lo boliviano?
DCP: Hay un diálogo muy natural. Lo que hace Gabriela Flores, fundadora de Kirah desde la identidad y los materiales conecta profundamente con nuestra visión: no hay lujo sin origen. La sostenibilidad para nosotros no es una tendencia, es una consecuencia de trabajar con respeto hacia la materia, el artesano, el tiempo y el territorio.
Compartiste panel con mujeres líderes como Lilian Choque y Gabriela Flores. ¿Qué «superpoder» identificas en la mujer boliviana actual que está emprendiendo desde el propósito?
DCP: La mujer boliviana tiene un superpoder muy claro: la resiliencia con visión.
Hoy vemos mujeres que no solo emprenden, sino que lo hacen desde una conciencia profunda de quiénes son y qué representan. Eso cambia completamente la manera en que se construyen proyectos.
¿Cuál es el mayor desafío de mantener un negocio basado en valores en un mercado global que muchas veces prioriza la inmediatez y el bajo costo (fast fashion)?
DCP: El mayor desafío es sostener el tiempo. El lujo verdadero requiere tiempo, mientras el mercado exige inmediatez. Nuestra decisión ha sido no competir en velocidad, sino en profundidad. No es el camino fácil, pero es el único que construye valor real y agregado.
Si tuvieras que darle una «herramienta de propósito» (como mencionaba el evento) a un joven diseñador o emprendedor que está empezando en Bolivia, ¿cuál sería?
DCP: Les diría: ¡si se puede! Creer en uno mismo es el motor de nuestros sueños, al creer en nosotros mismos, otros crearán en ti y en tu sueño. Cuando eso está claro, todas las decisiones —creativas, comerciales, personales— se alinean.
¿Cómo se ve el futuro de la moda boliviana cuando se diseña con un propósito claro?
DCP: El futuro de la moda boliviana, con propósito, es profundamente poderoso.
No como una réplica de otros mercados, sino como una propuesta única. Cuando diseñamos desde lo que somos, con excelencia, dejamos de seguir tendencias y empezamos a crear.
