La escasez de diésel comenzó a impactar de forma directa en la terminal Bimodal de Santa Cruz, donde ayer se reportó una disminución considerable en la salida de buses interdepartamentales.
Según testimonios de transportistas, las empresas deben esperar entre uno y dos días en los surtidores para poder cargar combustible, lo que retrasa la programación de viajes y genera incertidumbre entre los pasajeros.
Una representante de una empresa de transporte explicó que actualmente no se puede garantizar la salida de buses hasta confirmar que cuentan con diésel.
“Hay que esperar un día, día y medio para confirmar qué buses tienen combustible. Nuevamente hay colas en los surtidores”, señaló.
La situación no solo afecta a Santa Cruz, sino que, según el sector, se estaría replicando a nivel nacional.
Durante un recorrido por la terminal, se evidenció la ausencia de flotas en horarios habituales, especialmente en salidas programadas para la mañana.
Aunque algunos pasajeros permanecen en el lugar, la falta de buses disponibles ha reducido la demanda y generado retrasos en los viajes.
Pese al contexto, los transportistas indicaron que los precios de los pasajes se mantienen, aunque la prioridad es asegurar combustible antes de confirmar cualquier salida.
La falta de diésel mantiene en incertidumbre tanto a operadores como a usuarios, ya que muchas flotas permanecen en fila en surtidores en busca de abastecimiento.
El problema afecta rutas hacia distintos destinos, como Cochabamba y Yacuiba, y podría extenderse si no se regulariza la provisión de combustible. (Santa Cruz, agencias)
