El Directorio Ejecutivo del Grupo Banco Mundial (BM) aprobó hoy un préstamo de 200 millones de dólares para apoyar los esfuerzos del Estado Plurinacional de Bolivia, orientados a proteger a los hogares más afectados por la crisis económica y a fortalecer su sistema nacional de protección social, haciéndolo más eficaz, eficiente y preparado para futuras emergencias.
El financiamiento respalda el diseño e implementación del Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE), un apoyo económico temporal del Estado diseñado para resguardar la economía de las familias más vulnerables que enfrentan aumentos de precios e impacto en sus ingresos.
Se espera que el programa beneficie directa e indirectamente a ocho millones de personas, incluidos adultos mayores sin pensión contributiva, personas con discapacidades, familias con hijos en escuelas públicas, mujeres embarazadas sin seguro de salud y niños menores de dos años.
En paralelo, la operación apoyará los esfuerzos del Gobierno para fortalecer del sistema de protección social de Bolivia mediante la mejora de la focalización, los mecanismos de entrega y la coordinación interinstitucional. Estas medidas incrementarán la eficiencia y la transparencia del gasto público, ayudarán a garantizar que el apoyo llegue a los hogares más pobres y vulnerables, y maximizarán el impacto de cada boliviano invertido.
“El Grupo Banco Mundial ha trabajado estrechamente con las nuevas autoridades desde el inicio de su gestión. Este proyecto apoya los esfuerzos de Bolivia para modernizar la entrega de la asistencia social, fortalecer la administración pública y asegurar que los programas sean más eficientes, transparentes y orientados a resultados”, dijo Susana Cordeiro Guerra, Vicepresidenta para América Latina y el Caribe del Banco Mundial.
“Seguimos comprometidos a trabajar en colaboración con el Gobierno para avanzar en sus prioridades de restablecer la estabilidad macroeconómica, fortalecer la confianza y la inversión, y fomentar el crecimiento y la creación de empleo con el liderazgo del sector privado”, sostuvo.
Por su parte, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, señaló: “El respaldo del Banco Mundial constituye una señal clara de confianza en el proceso de ordenamiento y estabilización de la economía boliviana, que se lleva adelante en un marco de democracia, institucionalidad y paz social. Este acompañamiento es fundamental para fortalecer la protección social sin dejar a nadie atrás, protegiendo a las familias más vulnerables mientras avanzamos hacia una economía más productiva… Con este apoyo, Bolivia avanza en la construcción de las condiciones necesarias para atraer inversión responsable, crear empleo de calidad y promover el bienestar de toda la población”.
