El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, enfrenta un pedido de prisión preventiva tras ser imputado por delincuencia organizada y lavado de activos en el operativo «Caso Goleada».
En una audiencia de madrugada en Quito, la Fiscalía acusó al burgomaestre y a sus dos hermanos de liderar un entramado societario para defraudar al Estado.
La detención fue declarada legal tras hallarse indicios como dinero en efectivo y equipos electrónicos en múltiples allanamientos realizados en la provincia de Guayas.
La situación judicial de Álvarez es crítica, ya que al ser capturado no portaba el grillete electrónico que debía usar por otro proceso de comercialización ilegal de combustible.
Mientras su defensa alega que el caso es un montaje político debido a su fuerte confrontación con el Gobierno central, el Ministerio Público sostiene que existen riesgos procesales si el alcalde permanece en libertad. (Agencias)
