Tras el lanzamiento de ChatGPT Health por parte de OpenAI, la compañía Anthropic ha anunciado su propia propuesta en el ámbito sanitario: Claude for Healthcare, un sistema diseñado para proveedores médicos, aseguradoras y pacientes.
Un competidor directo de ChatGPT Health
La presentación de Claude for Healthcare llega apenas días después de la aparición de la versión médica de ChatGPT. Mientras que la propuesta de OpenAI se centra en conversaciones con la IA sobre temas de salud, Anthropic ha apostado por un enfoque más amplio: un conjunto de herramientas que busca facilitar la labor de profesionales y empresas del sector.
Según TechCrunch, la solución de Anthropic parece más sofisticada que la de OpenAI. Ambas comparten funciones clave, como la sincronización de datos de salud desde smartphones, relojes inteligentes y otras plataformas, y la garantía de que la información no será utilizada para entrenar los modelos de IA.
La diferencia: los conectores
La gran novedad de Claude for Healthcare es la incorporación de conectores, un recurso que permite acceder a otras plataformas y bases de datos. Esto agiliza la investigación y la generación de informes para aseguradoras y proveedores médicos.
Anthropic ilustró un caso de uso: el sistema podría autorizar órdenes médicas o recetas de manera automática. “Los médicos suelen decir que dedican más tiempo a la documentación y el papeleo que a la atención de sus pacientes. Es más lógico automatizar esa tarea”, explicó Mike Krieger, director de producto de la compañía.
El auge de los chatbots en salud
OpenAI reveló que cada semana recibe consultas médicas de unos 230 millones de usuarios, una cifra que demuestra la creciente demanda de este tipo de herramientas. Sin embargo, también surgen preocupaciones inevitables: ¿qué tan seguro es compartir datos médicos con un modelo de IA?
Tanto OpenAI como Anthropic han asegurado que sus sistemas gestionan la información de manera segura y han subrayado que sus propuestas no sustituyen el consejo de profesionales de la salud.
Aun así, la experiencia real con chatbots plantea riesgos. Algunos sistemas de IA han sido acusados de ofrecer consejos peligrosos, incluyendo recomendaciones relacionadas con autolesiones o incluso incitación al suicidio.
