Aprincipios de este mes, una noticia publicada por un periódico nacional me alegró profundamente. En la comunidad de Sombrerito, en Porongo, se instaló el mojón Noel Kempff Mercado, en honor al científico e investigador que dedicó su vida a la defensa de los recursos naturales. La columna fue ubicada como un símbolo de preservación del río Piraí, busca concienciar sobre la importancia de proteger este afluente y evitar la explotación fuera de su tercio central.
“Debemos cuidar, entre todos, la naturaleza y ese emblemático río Piraí que ha inspirado a tantos soñadores e historiadores. El río no es el problema; el problema son quienes lo explotan ilegalmente y alteran su curso (…). Creo que esta es una causa justa”, expresó el alcalde de Porongo, Neptaly Mendoza.
El 5 de septiembre de 1986 —recordaba en una nota mía publicada hace un par de años— el narcotráfico segaba la vida de un ilustre ciudadano boliviano, el científico Noel Kempff Mercado —mi tío, que nació en Santa Cruz de la Sierra el 27 de febrero de 1924— y dos de sus acompañantes, el piloto Juan Cochamanidis y el guía Franklin Parada, quienes junto al biólogo español Vicente Castelló —quien sobrevivió a la matanza—, fueron parte del primer grupo de una expedición científica de 18 personas que se aprestaba a llegar a la meseta de Huanchaca.
El profesor Noel Kempff y sus acompañantes partieron a las 10:00 en un Cessna 206 monomotor hasta la meseta indicada, donde debía empezar la expedición por toda la reserva Huanchaca. El viaje no salió como se esperaba, ya que aterrizaron en una pista que se suponía abandonada, donde encontraron la mayor fábrica de cocaína conocida hasta entonces.
En el homenaje a Noel Kempff, la presidenta del Concejo municipal de Porongo, María Isabel Suárez, explicó que este mojón de tres caras representa el legado de Noel. La primera cara lleva su nombre, en reconocimiento a su entrega por la conservación de la naturaleza; la segunda, orientada hacia el río, transmite un mensaje claro a quienes explotan ilegalmente sus aguas: “Porongo se respeta”. Y la tercera cara recuerda la fecha en que falleció este héroe cruceño.
La muerte de Noel Kempff Mercado evidenció, de manera dolorosa, la presencia del narcotráfico en el país, que, con su poder corruptor, había comenzado a socavar distintos estratos de la sociedad boliviana. Esta amenaza ya no era distante ni desconocida.
Como nos recuerda la Fundación Noel Kempff, creada en 2003, mi tío fue un experto en la geografía oriental boliviana, donde exploró diversos lugares de interés biológico en busca de nuevas especies de fauna y flora. A lo largo de su vida, luchó incansablemente por la conservación de zonas de alto valor ecológico, impulsando la creación de los parques nacionales Amboró y Huanchaca, hoy conocido como el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2000. Para proteger aún mejor este parque, presentó a las autoridades el proyecto de creación del Parque Binacional Caparuch, en la zona de Huanchaca, en la serranía Ricardo Franco, en el lado brasileño. Este proyecto, pionero para la época, es hoy conocido como manejo transfronterizo de áreas protegidas.
Fue fundador del primer Jardín Botánico y del Zoológico de Santa Cruz, autor de diversas investigaciones científicas de gran impacto y el primer autodidacta cruceño en ingresar a la Academia Nacional de Ciencias como Académico de Número (1985). Su legado fue reconocido con numerosos premios, entre ellos, el título de Doctor Honoris Causa otorgado por la Universidad Gabriel René Moreno, la Condecoración de la Educación Boliviana en el grado de Gran Cruz, y el Premio a las Ciencias Manuel Vicente Ballivián. Entre los homenajes póstumos, destaca la Encomienda de Número de la Orden Isabel La Católica, conferida por Su Majestad Don Juan Carlos, Rey de España.
Además, instaló un aviario que alberga una amplia variedad de aves de todo el país, superando en dimensiones, por pocos metros, al aviario del zoológico de Río de Janeiro.
Noel también logró convencer a las autoridades nacionales sobre la necesidad de conservar sus bosques vírgenes y su elevada biodiversidad, lo que permitió que el Parque Nacional Amboró y la Serranía de Huanchaca fueran oficialmente reconocidos como espacios protegidos.
Quiero expresar mi sincero agradecimiento a las autoridades del municipio de Porongo por este emotivo homenaje a don Noel Kempff Mercado.
El autor es economista. Académico de número de la ABCE y presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP).
