Sube a 13 el número de reos muertos en la cárcel de Machala, ubicada en la provincia de El Oro, tras una explosión ocurrida el pasado domingo. El incidente involucró la detonación de un dron a una cuadra del centro penitenciario. Aquello generó pánico entre los habitantes locales y movilizó a las fuerzas de seguridad. Un perímetro de cinco cuadras, cercano a la cárcel, se cerró completamente.
Según reportes preliminares de las autoridades, los fallecidos resultaron asfixiados con fundas plásticas en el primer piso del recinto. También, se investiga si la explosión sirvió como distracción para facilitar el ataque interno. El suceso se produce apenas un mes después de una masacre similar en el mismo centro carcelario. En aquella ocasión 32 reos perdieron la vida por asfixia, esto ocurrió en noviembre pasado.
CÁRCEL DE MACHALA
En esa ocasión, cuatro de las víctimas murieron en un incidente previo, y al resto los hallaron en sus celdas. Las autoridades respondieron entonces con el traslado de presos a otras instalaciones, como la cárcel de Guayaquil. Se hizo en un intento por reducir la tensión y mejorar la seguridad en el sistema penitenciario ecuatoriano. Primero se informó que eran nueve víctimas, pero al amanecer de ayer se confirmó que el número aumento.
Testigos en la zona reportaron haber escuchado dos explosiones, lo que intensifica el temor en la comunidad cercana. El estallido se escuchó en varios sectores de Machala, provocando una respuesta inmediata de los uniformados. Policías y militares se desplazaron para verificar la situación. Fuentes oficiales señalaron que el dron detonado podría haber sido utilizado estratégicamente para desviar la atención de los guardias.
VIOLENCIA ENTRE BANDAS
Hasta el momento, no se confirmaron detalles sobre los responsables, pero se especula que podría tratarse de un motín interno o un ajuste de cuentas entre grupos rivales. La investigación está en curso, y las autoridades advierten que el número de víctimas podría aumentar. Equipos forenses y policiales llegaron al lugar para recopilar evidencias, incluyendo análisis de los cuerpos y revisión de cámaras de seguridad.
Este evento resalta la crisis persistente en el sistema carcelario del país, marcado por hacinamiento, violencia entre bandas y deficiencias en la vigilancia. Ecuador enfrentó una oleada de violencia en sus prisiones desde 2021, con masacres que cobraron cientos de vidas. La cárcel de Machala, en particular, fue escenario de múltiples incidentes, incluyendo el de noviembre pasado que dejó 32 fallecidos.
Organizaciones de derechos humanos expresaron preocupación por la recurrencia de estos hechos. Mientras tanto, la población local de Machala permanece alerta, con reportes de mayor presencia policial en las calles adyacentes al penal. Hasta la fecha, no se reportaron heridos entre el personal carcelario ni civiles fuera del recinto.(El Diario Ecuador)
