El presidente de la Confederación Nacional de Panificadores de Bolivia (Conapabol), Rubén Ríos, fue aprehendido ayer por presuntas irregularidades en la harina subvencionada que recibía por parte de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa).
El fiscal, Ronald Jurado, informó que el Ríos fue aprehendido en horas de la tarde tras presentarse a declarar ante la Fiscalía. Su hijo Ricky Ríos también fue capturado pues también se habría beneficiado con la harina subvencionada. Ríos era buscado desde la semana pasada en medio del conflicto por el incremento del precio del pan de batalla.
Tras una segunda intervención al domicilio del dirigente panificador efectuada en la pasada jornada –ante rumores de una posible fuga–, las autoridades evidenciaron la presencia de vectores y un ratón en estado de descomposición en el horno del dirigente, lo que también puso en duda la salubridad de los productos que vendía.
La denuncia señala que, al margen de constituirse en un beneficiario de harina subvencionada de Emapa, Ríos también proveía de harina al Estado y suscribió un contrato de prestación de servicios donde arrendaba su bien inmueble por Bs 19.000 para el almacenamiento de productos de la estatal.
Según las investigaciones, se le habría pagado alrededor de Bs 6 millones por el traspaso de harina que realizaba, monto del cual se estima un daño económico al Estado de unos Bs 3 millones, con los que se habría beneficiado.
En breves declaraciones a la prensa, el sindicado alegó su inocencia y atribuyó su aprehensión a móviles políticos. Sobre las acusaciones de irregularidades, dijo: “Que comprueben esa situación, nosotros estamos presentando todos los descargos que corresponden (…) Yo no me escapé, por eso nos estamos presentando”.
