Ante el inicio de un nuevo ciclo en la política exterior del país y el compromiso del presidente Rodrigo Paz Pereira para que Bolivia vuelva al mundo, el analista y docente universitario, Julio Alvarado, planteó mantener buenas relaciones con Chile mientras se profundiza el comercio con Perú, esto con la finalidad de reducir costos de transporte para la carga boliviana de importación y exportación.
En criterio del especialista, una señal positiva del nuevo gobierno es haber demostrado voluntad para redireccionar la política exterior boliviana después de 20 años de un dañino y nada beneficioso alineamiento ideológico con Estados autoritarios y totalitarios, como Venezuela, Nicaragua y Cuba.
Para Alvarado es destacable el anuncio de la nueva administración de gobierno sobre mejorar las relaciones bilaterales con los Estados Unidos mediante un próximo intercambio de embajadores y la apertura para la gestión de mayor cooperación proveniente del país del norte.
Asimismo, enfatizó la intensión de mejorar el relacionamiento con países de la región como Chile, dejando atrás todas las controversias derivadas de la derrota ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, en la que se determinó que el país vecino no tiene obligación alguna de negociar una salida soberana al mar para Bolivia, estrategia planteada por el gobierno del Movimiento al Socialismo y terminó provocando un gran daño al país.
“Ahora, el presidente Rodrigo Paz Pereira ha planteado iniciar una nueva etapa, sin embargo, algunos políticos chilenos están en una posición de enfrentamiento, proponiendo cerrar la frontera con Bolivia y hasta volver a colocar minas a lo largo de los límites entre ambos países”, observó Alvarado.
En ese sentido, el analista coincidió con los criterios del presidente Paz sobre la necesidad de iniciar una nueva etapa en las relaciones exteriores de Bolivia, sobre todo en temas económicos, comerciales, culturales, tecnológicos y otros, dejando atrás aquellas estrategias que durante más de un siglo trataron de demostrar y reivindicar los derechos de Bolivia sobre territorios perdidos, arrebatados por la fuerza.
“Nosotros debemos olvidarnos de seguir buscando documentos históricos, que justifican nuestra reivindicación marítima, basta de procesos legales y denuncias en foros internacionales, es tiempo de ejecutar una política exterior pragmática con Chile”, aseguró Alvarado.
En su criterio, mientras se mantienen buenas relaciones con Chile, es necesario mejorar los lazos de amistad y comercio que se tienen con Perú, relación deteriorada en el último tiempo por la exacerbada ideologización promovida por el Movimiento al Socialismo al momento de dirigir la política exterior del país.
“Sobre la base del Convenio Marco de Amistad, Cooperación e Integración ‘Gran Mariscal Andrés de Santa Cruz’, firmado el 24 de enero de 1992, entre los presidentes Jaime Paz Zamora y Alberto Fujimori, relancemos la integración con Perú, pero ahora en el contexto del siglo XXI”, planteó el analista.
Según Alvarado, en su momento se buscó la forma de dar al país una salida al Océano Pacifico a través del puerto de Ilo, sin embargo, en la actualidad la mirada boliviana de fijarse en Chancay, el mega puerto más moderno de América del Sur.
“Negociemos la construcción de un tren moderno de Oruro a Chancay, así disminuirán sustancialmente los costos de la carga boliviana de exportación e importación”, agregó el especialista, adelantando que, de esta forma se mejorara sustancialmente las relaciones con dos importantes países vecinos, en una competencia sana por captar una mayor parte de la carga boliviana.
“Principalmente se beneficiará a la población boliviana y será el inicio de una nueva política exterior para la gente”, finalizó.
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Según analista
Relaciones con Perú y Chile deben ser más pragmáticas
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