La infertilidad masculina representa cerca del 40 % de los casos a nivel mundial, y afecciones como la azoospermia y la criptozoospermia —caracterizadas por la ausencia o escasez extrema de espermatozoides en el eyaculado— afectan entre el 10 % y el 15 % de estos casos. Tradicionalmente, los hombres con azoospermia se someten a procedimientos quirúrgicos para extraer espermatozoides directamente de los testículos, aunque estos métodos suelen ser invasivos, poco efectivos y pueden provocar complicaciones como inflamación, problemas vasculares o una disminución temporal de la testosterona.
Frente a estas limitaciones, investigadores del Centro de Fertilidad de la Universidad de Columbia (EE. UU.) han desarrollado una alternativa no invasiva que combina inteligencia artificial en tiempo real con microfluídica de precisión. El método, denominado STAR (Seguimiento y Recuperación de Espermatozoides), utiliza tecnología de imagen de alta resolución para analizar millones de imágenes de una muestra de semen en menos de una hora. La IA identifica los espermatozoides ocultos entre restos celulares, mientras un chip microfluídico aísla la porción útil de la muestra. Luego, un robot extrae cuidadosamente los espermatozoides viables para su uso inmediato o conservación.
Este sistema fue probado con éxito en una paciente que llevaba casi dos décadas intentando concebir. Tras múltiples intentos fallidos de fecundación in vitro y procedimientos quirúrgicos, STAR logró identificar dos espermatozoides viables en una muestra de 3,5 ml, los cuales se utilizaron para crear dos embriones e iniciar un embarazo clínico. Aunque ya se habían recuperado espermatozoides con STAR en otros casos, esta fue la primera vez que se utilizaron directamente para fecundar, con resultado exitoso.
Los investigadores continúan evaluando la eficacia del método en estudios clínicos más amplios, con la esperanza de que esta tecnología represente una solución accesible y efectiva para hombres con infertilidad severa.
