La ciudad ucraniana de Chernihiv quedó completamente a oscuras después de un ataque masivo con más de 100 drones y seis misiles balísticos lanzados por Rusia, que destruyeron las principales plantas eléctricas de la región.
Cuatro personas murieron y diez resultaron heridas, entre ellas una niña de 10 años. La ofensiva afectó también el suministro de agua y dejó sin energía a cientos de miles de personas.
Las autoridades locales denunciaron que los ataques apuntan exclusivamente contra infraestructura civil, mientras los ingenieros trabajan contrarreloj para restablecer el servicio.
Con el invierno acercándose, Ucrania teme que los bombardeos prolongados agoten su capacidad energética y golpeen la moral pública. (Agencias)
