La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, anunció ayer un acuerdo que permitió la «reunificación» con sus familias de ocho niños «separados» por la guerra en Ucrania, gracias a una línea de contacto que la mujer de Donald Trump abrió directamente con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, a raíz de la cumbre bilateral de Alaska.
La esposa del mandatario norteamericano solicitó por carta a Putin algún tipo de gesto, lo que permitió la apertura de un nuevo «canal» que se tradujo en estos meses en varias reuniones y llamadas, «todas de buena fe», según explicó ella misma en una declaración sin preguntas ante los medios en la Casa Blanca.
Gracias a estos contactos «directos» con el Kremlin, «ocho niños han podido reunirse con sus familias durante las últimas 24 horas». Melania Trump alabó la buena disposición de las autoridades rusas, que facilitaron datos de los menores para «verificar las identidades y las circunstancias» de estos ocho menores, un proceso en el que también habrían colaborado Estados Unidos y Ucrania.
La primera dama aseguró que Rusia aceptó la vuelta de quienes ya cumplieron 18 años y advirtió de que su labor continúa, con el objetivo de «reunir a más niños en el futuro cercano. «Espero que la paz llegue pronto. Puede empezar por los niños», defendió en su alocución.
El Tribunal Penal Internacional (TPI) imputó formalmente a Putin en marzo de 2023 por la deportación forzada de niños ucranianos, al entender que pudo haber cometido crímenes de guerra. El Gobierno de Ucrania denunció reiteradamente estos traslados, así como los intentos de Rusia por adoctrinar a la infancia en los territorios ocupados.(EP)
