Una nueva política para ampliar el acceso a tecnologías sanitarias de alto costo y precio, diseñada para fomentar su asequibilidad mediante marcos regulatorios más sólidos, un mayor uso de los Fondos Rotatorios Regionales de la OPS para compras consolidadas, y el impulso a la innovación y producción regional, forma parte de las resoluciones claves adoptadas en la 62.º Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud.
La pasada semana se realizó el 62.º Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y se aprobó una ambiciosa agenda para abordar los desafíos más urgentes en salud en las Américas. Las delegaciones aprobaron el Plan Estratégico de la OPS 2026–2031, así como resoluciones clave orientadas a ampliar el acceso a tecnologías sanitarias de alto costo y prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles (ENT).
Durante cuatro días, ministros de salud y delegados de alto nivel de los Estados Miembros de la OPS debatieron temas prioritarios, abordaron 43 puntos del orden del día, revisaron informes de progreso y finales, y adoptaron nueve resoluciones.
“Deseo expresar mi más sincero agradecimiento y profundo reconocimiento a todos por sus contribuciones individuales y colectivas para cumplir con las extensas tareas de esta semana”, manifestó el director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa, en sus palabras de clausura.
Aprobación del Plan
Estratégico 2026–2031
Uno de los principales resultados de la reunión fue la aprobación del Plan Estratégico 2026–2031 de la OPS, que establece una visión para acelerar el progreso hacia sociedades más saludables y resilientes. Este plan fue el resultado de un amplio proceso de consulta con los países y otros actores clave, y servirá como hoja de ruta para abordar la fragmentación de los servicios, el aumento de las ENT y las amenazas emergentes en salud.
“Este Plan Estratégico incluye un análisis exhaustivo del contexto actual, el impacto de los desafíos en la salud y el bienestar, las perspectivas y oportunidades para el futuro, y el papel del Secretariado (la OPS) en la aceleración del progreso”, señaló el doctor Barbosa.
El Plan de Acción para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles 2025–2030, cuyo objetivo es reducir la carga de las ENT—como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas—a través de sistemas de atención primaria de salud integrados, centrados en las personas y enfocados en la reducción de factores de riesgo.
Así como concluyó varias sesiones, como el lanzamiento del informe de la Comisión de Lancet Regional Health Américas del Banco Mundial y la OPS, titulado No hay tiempo que perder, que advierte sobre las graves consecuencias sanitarias y económicas si los países no fortalecen sus sistemas de atención primaria. El informe destaca que la resiliencia debe ser un pilar fundamental de la atención primaria de salud en América Latina y el Caribe.
También una actualización sobre los avances en el uso de los Fondos Rotatorios Regionales de la OPS, donde se presentaron innovaciones en la producción regional de vacunas, la introducción de kits moleculares para el diagnóstico del cáncer de cuello uterino y el acceso ampliado a nuevas tecnologías sanitarias.
En una sesión dedicada a acelerar la eliminación de enfermedades transmisibles, en la que los países compartieron buenas prácticas y la OPS presentó “mejores inversiones” para llegar a poblaciones vulnerables y ampliar intervenciones costo-efectivas y de alto impacto. Durante la sesión también se reconoció a Surinam por haberse convertido en el primer país de la cuenca del Amazonas en eliminar la malaria.
“Todos estamos de acuerdo en que, aunque sigamos construyendo sobre la base de nuestros éxitos colectivos… los retos persistentes”, dijo el doctor Barbosa.
