El gobernador electo Luis Fernando Camacho, luego de 974 días privado de libertad en la cárcel de Chonchocoro, regresó ayer a Santa Cruz en horas de la tarde. Al descender del avión en el aeropuerto de Viru Viru, se arrodilló, besó el suelo y agradeció por volver a su tierra, en medio de un multitudinario recibimiento de la población cruceña.
Salió del penal de Chonchocoro a las 14:13 horas de ayer para encaminarse al Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) de La Paz, para firmar su acta de libertad y luego dirigirse al aeropuerto de El Alto, desde donde se trasladó a la capital oriental, para reasumir sus funciones.
Camacho dejó el recinto penitenciario acompañado de su equipo jurídico, con el que salió en una caravana. Esta semana logró cuatro dictámenes judiciales a su favor, en cuatro procesos judiciales, dos de ellos con libertad irrestricta y dos con detención domiciliaria con salida laboral.
Respecto a su detención en Chonchocoro, afirmó que, como sostuvo Nelson Mandela, le ayudó a meditar y a descubrirse a sí mismo, para analizar errores cometidos y valorar a gente que no la había valorado.
También enfatizó, que cumplió con su compromiso de no “arrodillarse ni venderse” al Movimiento al Socialismo (MAS). Además, aseguró que luchará con ese partido y contra todo aquel gobernante que se ponga en frente para defender los intereses de su pueblo.
Posteriormente, se puso la banda de gobernador y se dirigió hasta las instalaciones de la terminal aérea donde fue recibido por sus familiares, amigos, políticos y cientos de seguidores colapsaron el lugar.
El gobernador Camacho logró llegar a la capital cruceña después de haber permanecido por más de dos años y ocho meses recluido en el penal de Chochocoro por diferentes casos, entre ellos, el caso Golpe de Estado I.
Tras un recorrido de la caravana, el gobernador Luis Fernando Camacho pidió unidad a los cruceños y a los bolivianos en esta “nueva etapa”, en la que se debe reconstruir al departamento cruceño para Bolivia.
