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Productos básicos cada vez más caros

En los últimos años han sido intensas las campañas del gobierno de turno para contrarrestar los análisis de especialistas en economía y las quejas de la población por la crisis económica que se observaba, particularmente en los centros de abasto. Los portavoces del oficialismo se esmeraban en negar que había una situación económica crítica en el país y calificaban como agoreros a quienes opinaban en ese sentido. Pero, como siempre, la realidad al final se impone y hoy la mayoría de la población tiene que soportar graves problemas, como la escasez de dólares, de combustibles y, lo que más afecta a las familias boliviana, el encarecimiento de productos básicos, como alimentos y medicamentos.
En el primer caso está el pan de consumo diario, el cual es cada vez más escaso y ha subido de precio a 60 0 70 centavos por unidad, además que su tamaño se ha reducido. Sin embargo, por una parte, una autoridad afirmó que por falta de pago no se entrega la cantidad de harina subvencionada a los panificadores, mientras que otra autoridad declaraba que sí se estaba cumpliendo con la dotación de harina. En concreto, el consumidor no puede saber cuál es el pan elaborado con harina subvencionada y cuál ha sido elaborado por panificadores independientes. Y se ve obligado a pagar más por ese alimento diario.
En cuanto a los medicamentos, según los importadores, por falta de dólares los precios han subido, lo que agrava el panorama de la atención de salud a miles de enfermos que requieren con urgencia fármacos. A ello se añade la deficiente atención en hospitales públicos, debido ante todo a la falta de recursos económicos que deben ser otorgados por el Estado Plurinacional.
Como consecuencia de la elevación de esos y otros productos básicos, surgen las protestas de sectores sociales, pues consideran que disminuye el poder adquisitivo de sus ingresos económicos y les resulta cada vez más difícil adquirir productos que son indispensables para, por lo menos, una subsistencia regular.
Lo cierto es que la subida paulatina de los precios de productos de la canasta familiar y otros que son básicos, afecta más a la economía de millones de bolivianos que viven de su trabajo diario y particular. Es decir, que no son parte de la administración pública, a donde solo pueden ingresar afines al MAS, sin que prevalezcan, en muchos casos, sus méritos académicos o técnicos.
Al respecto, las autoridades, achacan el problema a factores como la inflación importada, el contrabando inverso, la falta de aprobación parlamentaria de créditos externos, etc. Sin embargo, entendidos en el tema hacen notar que la actual crisis económica se debe al pésimo manejo de la economía nacional desde 2006, cuando el MAS llega al gobierno. Prueba de ello es que la enorme cantidad de dinero recibido por la venta de gas a países vecinos, principalmente, ha sido dilapidada, particularmente para favorecer con obras discutibles y numerosas dádivas a los partidarios del masismo.
Hoy, con las reservas de gas en extinción, no se cuenta con otra fuente de ingresos de similar importancia, por lo que se espera que un nuevo gobierno enfrente semejante problema.

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