En una carta abierta, más de 1.000 rabinos y estudiosos judíos de todo el mundo acusaron a Israel de usar el hambre como táctica de guerra en Gaza y exigieron el fin del bloqueo.
Afirmaron que negar alimentos, agua y medicinas a civiles contradice los valores fundamentales del judaísmo, y pidieron permitir el ingreso inmediato de ayuda humanitaria.
Israel, por su parte, responsabiliza a Hamás por desviar suministros y usar la crisis alimentaria como estrategia.
Mientras las autoridades israelíes prometen mejorar la asistencia, organismos como la ONU denuncian que más de 90.000 mujeres y niños sufren desnutrición y que los esfuerzos actuales no son suficientes para evitar una hambruna provocada por el hombre. (RT y Agencias)
