En la búsqueda de los rastros del gato andino, el equipo de la Fundación Teko Kavi instaló 40 cámaras trampa en zonas rocosas y potenciales para su avistamiento, en lugares alejados de las Markas, Apacheta, Cañuhuma y Suni Alpaqueros del Área Natural de Manejo Integrado Nacional (Anmin) Apolobamba.
Hasta septiembre de este año se conocerá si los dispositivos automáticos lograron fotografiar a la especie de felino (Leopardus jacobita), de la que se presume que su población se encuentra en muy baja densidad, y que según investigaciones el felino esquivo también registra una menor variabilidad genética.
