El Departamento de Estado de EE.UU. criticó duramente las regulaciones europeas sobre contenido en línea, calificándolas de «censura orwelliana» y una amenaza directa a la libertad de expresión.
La Ley de Servicios Digitales (DSA), promovida por Francia, exige a las plataformas eliminar contenido considerado ilegal o dañino, lo que, según Washington, solo protege a los líderes europeos de las críticas ciudadanas.
Las tensiones aumentan tras investigaciones en Francia contra plataformas como X y Telegram por supuesta interferencia política.
Para EE.UU., estas medidas estigmatizan a partidos opositores y silencian voces disidentes. Críticos comparan la DSA con un «ministerio de la verdad», mientras crece el debate global sobre los límites entre moderación y censura. (RT y Agencias)
