La administración Trump anunció que prohibirá la venta de tierras agrícolas en todo el país a China y otros adversarios extranjeros, citando riesgos a la seguridad nacional y alimentaria. También se intensificará la supervisión sobre terrenos ya adquiridos, como los 265.000 acres en manos chinas, la mitad vinculados a una de las mayores empresas productoras de carne de cerdo del mundo, Smithfield Foods.
El Pentágono respaldó la medida y tomará acciones para evitar ventas cerca de bases militares, tras casos polémicos como el intento de compra de terrenos por parte del grupo chino Fufeng en Dakota del Norte. La nueva política busca cerrar vacíos legales que han permitido adquisiciones estratégicas por parte de rivales. (RT y Agencias)
