Por suerte, a los cielos bolivianos no los vemos cetrinos, como eran vistos en estas fechas el año pasado (al menos, no hasta ahora…). En 2024, los cielos eran grises y, en algunos casos, el aire era irrespirable, debido a que avasalladores (“interculturales”) y la agroindustria estaban quemando a diestra y siniestra más de 12 millones de hectáreas de bosque, lo cual representó la mayor pérdida de biodiversidad que se pudo registrar en la historia boliviana. Esa quema inmensa, que hizo saltar las alarmas incluso en países vecinos, se debió —no en gran medida, sino en su totalidad— al ineficaz y negligente gobierno del MAS, que nunca se preocupó de verdad por lo que sus personeros llaman Madre Tierra.
El asunto de la contaminación ambiental y las quemas, pues, debería ser uno de los centros de atención en el debate sobre qué se debe esperar de los candidatos a la Presidencia. Hace unas semanas se llevó a cabo en Santa Cruz el Foro Agronómico, en el que estuvieron presentes Manfred Reyes Villa, Tuto Quiroga y Samuel Doria Medina, al frente de decenas o cientos de empresarios de la agroindustria. En esta ocasión, todos los candidatos presentaron propuestas más o menos similares. En suma, nadie dijo ni por asomo: “No… Yo no estoy de acuerdo con que se siga desmontando bosque. Estoy de acuerdo con la producción, pero no a costa de que se queme más hectáreas de precioso bosque”. De hecho, Doria Medina fue acaso el más complaciente con los empresarios, pues se comprometió a eliminar las limitaciones al uso de biotecnología e insinuó que, si en algún momento se presentaba la contradicción entre producción y medioambiente, optaría por la primera y no por el segundo…
En este poco esperanzador panorama para el medioambiente se presenta otra vez la posibilidad de que Bolivia pueda concretar los acuerdos con una empresa china para la explotación del litio en el departamento de Potosí. El pasado jueves 3 de julio, legisladores potosinos se opusieron rotundamente al proyecto de ley que autoriza los contratos. La sesión en la Cámara de Diputados se hizo nuevamente violenta y bochornosa, pues los legisladores comenzaron a arrojarse cosas, insultarse y golpearse unos a otros (lo cual, además, da cuenta del bajísimo nivel al que ha caído aquel que es el primer poder del Estado…).
Legisladores opositores aseveraron que la empresa china que desea explotar el litio boliviano posee una serie de hechos irregulares en sus espaldas; además, que las condiciones del contrato son leoninas, pues, entre otras cosas, de no cumplir la empresa lo estipulado, solamente tendría que pagar al Estado la ridícula suma de 10 mil dólares. Cabe señalar también que hasta ahora no se hizo ni la socialización ni un estudio de impacto ambiental serio sobre lo que supondría la suscripción de aquel sospechoso contrato. Con toda razón, entonces, los cívicos de Potosí lo rechazaron y advirtieron con movilizaciones. Potosí es ese departamento que durante siglos sostuvo al Imperio español, pero que, pese a eso, quedó postergado hasta hoy… Entonces, ¿no tienen razón los potosinos que se oponen a la explotación de litio por los chinos? ¿Y no es este un gobierno ecocida?
Quemas indiscriminadas y contratos oscuros
- Advertisment -
