El dinero en efectivo prácticamente ha desaparecido de la vida cotidiana en China, según Le Monde. Desde supermercados hasta taxis, los pagos se hacen casi exclusivamente mediante aplicaciones como WeChat Pay y Alipay. Incluso los mercados tradicionales y pequeños comercios ya no aceptan monedas ni billetes, lo que excluye del sistema a quienes no usan smartphones.
El dominio de estas plataformas ha reducido el rol de los bancos tradicionales y ha obligado al gobierno a impulsar el yuan digital para mantener el control financiero. Sin embargo, pese a las campañas y millones de cuentas abiertas, esta moneda estatal aún no logra competir con la comodidad de las apps privadas. (RT y Agencias)
