Bolivia enfrenta una emergencia sanitaria nacional por sarampión ante el incremento de casos. Aunque se han activado campañas de vacunación en varios departamentos, la falta de dosis suficientes preocupa a las autoridades y pone en riesgo a la población más vulnerable, especialmente niños menores de cinco años.
La escasez de vacunas pone en duda la efectividad de las acciones preventivas en marcha o por desarrollar. En Potosí apenas se dispone de 3.560 dosis para mayores de 5 años, mientras que Santa Cruz ha restringido la inmunización únicamente a menores de cinco por falta de stock. Cochabamba cuenta con 48.000 dosis pediátricas y 17.000 para adultos, pero ya se gestiona la llegada de un nuevo lote.
