Desde la medianoche de este viernes, el transporte sindicalizado de Tupiza ejecuta un bloqueo total en accesos, avenidas y carreteras que conectan la ciudad con Villazón, Uyuni y Potosí. La medida de presión responde a la falta de atención de YPFB a sus demandas, que incluyen la destitución del jefe regional y del responsable del sistema de facturación.
Aunque en las ciudades capitales las filas por carburantes han disminuido en los últimos días, la escasez persiste, especialmente en regiones alejadas como Tupiza. Los transportistas exigen un aumento inmediato en la dotación: 15.000 litros más de gasolina y 20.000 de diésel por estación, ante lo que consideran un reparto insuficiente y mal gestionado del combustible
