Bolivia depende de los créditos externos para poder pagar la importación de carburantes como el pago del servicio de la deuda externa. El Gobierno ahora está enfrascado en una especie de bicicleteo financiero para tapar un bache y abrir otro, según el presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija, Fernando Romero, quien dijo que, por ello se depende de créditos externos para pagar obligaciones de corto plazo.
“Algo preocupante. Lamentablemente afecta a toda la economía nacional, llegar a este nivel, a pesar de que había recursos suficientes para todas las obligaciones y operaciones del Estado boliviano, ahora casi está pidiendo limosna a la Asamblea Legislativa por la aprobación de créditos externos”, reflexionó.
Según Romero se muestra la declinación del modelo económico primario exportador, que no supo administrar correctamente las finanzas públicas y más bien elevó el gasto público, con financiamiento interno y externo, llegando a un 90% del PIB de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Por otro lado, en ese contexto, el presidente Luis Arce promulgó ayer la ley 1633 del crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de hasta $us 250 millones para la atención de emergencias por desastres naturales y de salud pública.
El artículo único de la norma hace referencia al contrato de “Préstamo Contingente para Emergencias por Desastres Naturales y de Salud Pública”, que fue suscrito el 17 de septiembre de 2024, entre el Estado Plurinacional de Bolivia y el BID.
En tanto, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, explicó que la aprobación de créditos externos en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) es fundamental para cubrir obligaciones urgentes del Estado, entre ellas el pago de deuda externa y la importación de combustibles.
