Los hechos de violencia y muerte vividos en el municipio de Llallagua fueron solamente una prueba de grupos terroristas enviados por el jefe cocalero chapareño, Evo Morales, para medir la capacidad y tiempo de reacción de las fuerzas del orden, pues la verdadera “explosión” recién llegará en otro punto del país mientras el “evismo” se rearticula y prepara una mayor ofensiva, según advirtió el abogado, exmilitar y analista en Seguridad y Defensa, Omar Durán Rojas, en entrevista con EL DIARIO.
Para Durán, los simpatizantes de Morales efectuaron un ataque a un pueblo fácil de dominar como Llallagua, pues bien podrían haberlo hecho con cualquier otro pueblo del occidente del país, para constatar la lentitud con la que responderían la Policía y las Fuerzas Armadas (FFAA), las cuales demoraron hasta 24 horas en desplegar efectivos debido a la falta de recursos logísticos y técnicos de la institución castrense.
“Esto es una prueba. Si ellos (los grupos a la orden de Morales) hubieran querido hacer una muestra efectiva de su potencial, la hubieran hecho en el Chapare, pero no han querido. Han usado uno de sus brazos anexos y han utilizado un pueblo que podían dominar, la gente de Llallagua, —podía haber sido Panduro, cualquier pueblo o localidad del occidente y de cualquier parte del país— justamente para medir fuerzas y han visto que nuestras fuerzas militares y policiales tardan en brindar auxilio”, señaló al Decano de la Prensa Nacional.
Tras tres días de violencia extrema en este punto del occidente boliviano, se reportó un total de tres policías fallecidos —un cuarto efectivo y un comunario perdieron la vida por el alcance de explosivos— y alrededor de 60 personas heridas por uso de piedras, dinamitas y armas de fuego, aunque a la fecha no se contabilizaron ni confirmaron cifras de manera oficial.
En tal sentido, evaluó la situación en el municipio minero como apenas el “fulminante” de una “dinamita” que recién está por estallar, debido a que Morales estaría planificando una nueva ola de violencia. En sus redes sociales, advirtió además que se vienen “días durísimos” luego de los hechos de Llallagua, que en su criterio fueron “una simple prueba” previos a la explosión de “la carga del C4”.
“Lo que ha pasado en Llallagua solamente es el inicio, es el fulminante que va a hacer explotar más adelante la carga de dinamita o C4 que posteriormente puede ocurrir en otro lado. Considero que la gente de Evo Morales se está reorganizando para poner su máximo esfuerzo en un punto determinado. (…) Creo que en La Paz se van a organizar para una ofensiva, aunque no sabemos dónde va a iniciar ni dónde va a terminar, porque no tenemos los medios de inteligencia que ya deberíamos haber tenido para informarnos sobre esto”, agregó.
Coincidiendo en que los ayllus y comunidades afines a Morales estarían financiadas por actividades ilícitas, sostuvo que atacaron con facilidad gracias a la nula presencia de Estado en estas regiones y al poco interés en fortalecer la inteligencia en temas de seguridad nacional: “Han hecho lo que han querido porque no hay presencia del Estado, porque justamente, aunque el Estado tiene los medios suficientes, no le ha dado la gana al presidente, Luis Arce, de implementar una inteligencia de calidad en las FFAA”.
FFAA ABANDONADAS
Durán enfatizó en el hecho de que el Gobierno dejó indefensas a las FFAA y la Policía al enviarlas sin las suficientes condiciones materiales para responder proporcionalmente a grupos terroristas armados. Señaló que, tras mantener contacto con militares en servicio activo, le revelaron que muchos militares fueron enviados incluso sin alimentación y con vehículos sin las mínimas condiciones, pues tuvieron que reparar algunos neumáticos con sus propios recursos.
“Si la gente los ha aplaudido (el jueves) a las ocho de la noche cuando llegaban, es porque los comandantes de pequeñas unidades se han prestado combustible del vecino, del amigo, han tenido que pagar Bs 30 o 40 por litro de combustible para sus vehículos blindados, ya que el Estado no da absolutamente nada. Las FFAA no tienen el equipamiento necesario, no tienen equipo antimotines, no tienen ni siquiera turriles de combustible en las unidades pequeñas —que deberían existir en casos de guerra— y están totalmente abandonadas y desabastecidas”.
“Nunca en la vida he visto que las FFAA estiren la mano por pedir limosna a la Policía Boliviana para que les den equipo antimotines y munición. Si usted agarra y pregunta al alto mando o al comandante general (Augusto Russo) si han prestado equipo antimotines (al Ejército), no creo que les mienta. Es la primera vez que se ha visto este abandono total de las FFAA”, señaló.
EL ÚNICO PIE
Ante el panorama de ingobernabilidad y desconfianza que prima en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), Durán afirmó que el único pilar que sostiene la presidencia de Luis Arce Catacora son unas FFAA debilitadas, un factor que le impide declarar Estado de Sitio en estas regiones por el minúsculo apoyo que cuenta en el poder Legislativo para poder llevar adelante una eventual militarización de zonas de conflicto.
“Es una situación muy compleja: el presidente (Arce), el único sostén, el único pie que tiene, y que está sosteniendo el actual Gobierno, son unas Fuerzas Armadas debilitadas, con muchas porosidades, un elemento nada constructivo”, señaló.
