En una advertencia inesperada, el presidente Donald Trump afirmó que podría imponer sanciones tanto a Rusia como a Ucrania si no se logra un acuerdo de paz, sugiriendo que la paciencia de Washington tiene límites.
Durante una reunión con el canciller alemán Friedrich Merz, Trump indicó que la decisión se tomará cuando él lo considere necesario, y criticó el conflicto como una pelea infantil: “Para bailar el tango se necesitan dos”.
La postura ambigua de Trump, sumada a su reticencia a aplicar sanciones inmediatas, marca un giro frente a la presión europea y alimenta la incertidumbre sobre el rol de EE. UU. en la guerra.
