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Evo: un paso adelante, dos pasos hacia atrás

Se asevera desde sectores masistas que la incontenible decadencia política en la que se encuentra el cocalero del Chapare, Evo Morales, es fruto de la oposición, de los medios de comunicación o de sus enemigos. Pero esa creencia no es cierta, porque el único que conspira contra ese personaje es el mismo Evo, por las impertinencias, amenazas y falsedades que pronuncia a diario.

Esa etapa de crisis del otrora caudillo indiscutible de los cocaleros no es reciente. El derrumbe empezó cuando fue destituido, excretado del poder por una insurrección popular el 19 de noviembre de 2019, cuando fugó vergonzosamente a México y fue sustituido en la silla presidencial por Jeanine Añez. Desde entonces, la carrera de pasos en falso del cocalero se convirtió en una cadena sin fin y cada vez más escandalosa.

Con motivo de las elecciones nacionales que están en proceso, las metidas de pata de Morales han sido diarias y, como se dijo, no por intrigas de la oposición, sino que han sido cometidas por él mismo, acostumbrado, como está, a creer que todo lo que hace va a mejorar su ajada figura, de la cual, por lo demás, está cansado el pueblo boliviano, tanto por haber Evo destruido el país y conducirlo a una situación de tragedia.

Hoy, el cocalero es como un paria, pocos le hacen caso. Un ejemplo es suficiente. Para ser aceptado como candidato presidencial, amenazó con marchar sobre La Paz con 130 mil personas, pero a la semana desistió y dijo que solo llegaría hasta El Alto y, finalmente, postergó la excursión y se esfumaron hasta el momento sus esperanzas. Además, solo contaba con 300 asalariados. En resumen, el cocalero da un paso adelante y tiene que retroceder varios pasos, lo que revela que carece de tacto político y está en una carrera de obstáculos tendidos por su propia mano. Olvida también que “quien mal anda, mal acaba”.

Pero sus “cumpas” de tierra adentro, los del Grupo de Puebla, así como los del socialismo del Siglo XXI siguen creyendo en él para recuperar el bloque populista internacional de triste recuerdo, encabezado por Cuba y Venezuela, que miran la paja en ojo ajeno, pero no la viga en los de ellos, viendo como tabla de salvación a los creyentes en que la coca y derivados van a seguir financiando la forma de hacer retroceder la historia de la sociedad humana.

Y se insiste en el ámbito político nacional que Bolivia ha sido desintegrada por caudillos tipo Evo. Es evidente que nuestro país está desintegrado y, como reflejo de ese hecho, la política está pulverizada y de ahí que la campaña electoral es poco menos que caótica y todos se dedican a echar leña al fuego.

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