Las palabras del día:
«Las palabras del corazón, cuando se expresan, muestran su luminiscencia y su vibración exitosa en nuestro vivir y en nuestro existir»
Sentado o recostado: concéntrese en el centro de su cabeza, visualice o imagine una velita blanca encendida y deje que su cuerpo se relaje. A continuación va a programar su mente para una actividad poderosa: barrerá su dormitorio con su mejor buena voluntad, tenderá su cama con amor, todo lo desordenado lo ordenará y se dirá a sí mismo: «te amo, te respeto porque eres una criatura poderosa del Universo y demostrará ese poder tratando con amor y cariño a sus seres queridos», no dirá palabras vanas, superficiales o falsas, dirá palabras hermosas que nazcan de su corazón y si puede ayudar en la cocina o en el aseo de su casa, hágalo con cariño, con su mejor buena voluntad y habrá construido un día de vida bonito, agradable, mágico y diferente del cual se acordará por mucho tiempo con una sonrisa en su corazón.
De alguna manera, nuestro dormitorio representa nuestra mente y al hacer «los actos mágicos sugeridos» habremos descubierto que tenemos una mente maravillosa que cuando se propone hacer algo y concentra todo su poder, lo hace con facilidad y con una sensación de orgullo por saber que las acciones buenas que hacemos a nuestra familia, que hacemos en nuestra mente o en nuestro lugar de trabajo, se imprimen en el universo en su memoria infinita y, de alguna forma, nos convertimos en artistas de buena voluntad, del recuerdo precioso y de la conciencia que aprecia su momento presente de vivir. Nos vemos en los siguientes artículos que se publicarán los días miércoles y los días sábados en su periódico preferido, EL DIARIO de Bolivia.
