A raíz de los congresos de las Confederaciones del Magisterio Urbano y Rural de Bolivia: el primero realizado en Uyuni (junio, 2022) y el segundo próximo a realizarse en diciembre en la ciudad de Riberalta; escribimos este artículo para exhortar a los dirigentes sindicales y delegados natos de las federaciones; por cosas oscuras que se presentaron en los congresos del magisterio, que ahora tienen la misión de corregir hechos referidos a la asignación de viáticos, habilitación de los congresistas, conformación de las comisiones, debate en profundidad de las propuestas demanda, etc.
En la inauguración los delegados pierden horas en discusiones airadas para fijar arbitrariamente sus “viáticos”. Son los propios congresistas que autoritariamente acuerdan asignar una suma elevada de dinero por asistir al congreso (Bs. 1.000 por día). Imaginen por cinco días, cuánto dinero acumularía cada congresista, recursos que son provenientes del descuento del 0.5% mes del haber de cada trabajador. Parece que estos congresos extraordinarios y ordinarios son escenarios propicios para derrochar al máximo los aportes de las bases.
En los congresos una primera tarea que cumplen los congresistas, es conformar la comisión de poderes, encargado del control y habilitación de los congresales natos e invitados especiales, que suelen ser ex ejecutivos de las federaciones, confederaciones y de la COB. Abultando de esta forma la cantidad de congresales que también reciben viáticos exorbitantes, incrementando abismalmente gastos económicos en el pago de transporte, alojamiento, alimentación, fotocopias, entre otros de los congresistas.
Luego de la habilitación minuciosa de los congresales con documento credencial; en plenaria eligen a los miembros de la comisión presídium, encargados de dirigir el desarrollo del evento congresal. Revisan la lista de los congresistas, efectúan observaciones fundadas y tienen la facultad de recibir denuncias y determinar la expulsión motivada de un congresista. Pero, aquí es donde se incrustan los intereses políticos sindicales de los partidos y grupos de manipulación, para direccionar las decisiones del congreso, haciendo aparecer que todo discurre en el marco de acuerdos previos, a lo que llaman “amarre sindical”, respondiendo a un fin ideológico político del congreso.
En los últimos eventos congresales, se observó precariedad y carencia de propuesta de pensamiento ideológico, falta de “tesis sindical”, que refleje “plataforma de lucha” y debate congresal sobre temas que atingen a los trabajadores de base: jubilación, seguridad social, atención sanitaria, estabilidad laboral, inamovilidad docente, riesgos profesionales, incremento salarial, nivelación de horas, derecho de frontera y zona, etc. Problemas discutidos superficialmente sin resultado alguno después de los congresos. Entonces, los congresistas deben debatir a profundidad y con rigor científico fundamentado, temas coyunturales que pasan los trabajadores de educación. Sólo así justificarán los gastos exorbitantes que se mandan los sindicalistas en los congresos.
Llega el cansancio y aburrimiento, después de agotadoras jornadas de discusiones y enfrentamientos entre grupos de poder sindical: el último día de forma apresurada y atropellada se pronuncia o lee las resoluciones y conclusiones (preliminares), que encargan a una comisión reducida para su sistematización pos congresal. Haciendo denotar que muchos temas fueron discutidos en anteriores congresos, repitiendo una y otra vez más de lo mismo en las conclusiones.
Finalmente, estas cosas oscuras que se presentan en los congresos del magisterio, deben cambiar y establecerse en los estatutos de las federaciones departamentales y confederaciones un viático razonable; evitar la vulneración de derechos sindicales en la habilitación de los delegados; demostrar jurídicamente la expulsión de un congresista; reducir el evento congresal máximo a tres días para ahorrar dineros de los maestros de base y trabajar con anticipación una tesis sindical.
raulalberto1911@gmail.com
