Fábulas: A todos los humanos

Tita

Historia No. 3

 

Tita fue la única cría que sobrevivió en una camada de 6 cachorritos. Era una perra juguetona y sobre todo disfrutaba mucho mordiendo envases de plástico aventándolos para saltar y atraparlos otra vez. No hacía sus necesidades fisiológicas en cualquier parte, siempre iba a un lote baldío y allí resolvía sus problemas. Era muy inteligente y no gustaba de los tipos con apariencia de maleantes. Aprendió a abrir el portón de la casa de sus amos y era feliz correteando junto a los niños del vecindario, pero también era buena peleando con otros perros que invadían su territorio.

Lamentablemente sus amos no la cuidaban, casi nunca la bañaban y a menudo se olvidaban de darle de comer; para no verla sucia y descuidada y para que no se enfermara, los niños vecinos la bañaban y las gentes de las casas cercanas le ofrecían huesos, pan con leche, etc.

Sucedió que una madrugada, un ladrón saltó la malla y anda-ba en el patio de la casa donde vivía Tita, que al descubrirlo, inmediatamente defendió como pudo, la vivienda. El ladrón llevaba en la mano un tubo de hierro y la golpeó fuertemente en el lomo; así dolorida como estaba, Tita arremetió contra el intruso, y ante la bravura de la noble perra, el tipo recogió una piedra y logró golpearla en la cabeza.

Aunque hubo ruidos, los amos de Tita no salieron porque pensaron que ella ladraba para hacer huir a algún merodeador. La encontraron muerta al día siguiente; la pedrada le fracturó el cráneo y se desangró por la hemorragia. La fiel Tita murió defendiendo la casa de sus amos, a quienes ella jamás les importó.

Moraleja: Debemos valorar la fidelidad de nuestras mascotas y no descuidarlas o abandonarlas ya que ellas no lo piensan ni un segundo para dar su vida a cambio de la nuestra.

 
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