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PSICOLOGÍA

Cómo frenar el cutting en la adolescencia

Yackieline Rodríguez



El cutting (autolesiones) es la conducta que presentan algunos adolescentes de 11 a 16 años, y consiste en el acto de cortarse la piel con objetos afilados, generándose heridas. Al cortarse brazos, muñecas, piernas, vientre, sienten alivio o placer momentáneo, evadiendo el sufrimiento de la realidad y daño emocional, e intentan superar la ansiedad, la rabia, la pena, el rechazo, la desesperación, la intensa nostalgia o el vacío, la ausencia de los padres, entre otras situaciones.

Para esconder el daño (cubren sus lesiones con muñequeras o ropa larga). Quienes efectúan el primer intento son más propensos al segundo. Los jóvenes con esta conducta autolesiva se inician haciéndose cortes pequeños, pero algunos, al paso del tiempo lo hacen con mayor frecuencia y en ocasiones pueden llegar a ser letales.

MOTIVOS DEL CUTTING

Algunos de los motivos de practicar el cutting son:

- Acoso escolar.

- No llevarse bien con los padres.

- Estrés o preocupación por los exámenes y nota.

- No haber superado la separación de padres.

- Dolor ante la muerte de un ser querido.

- Abuso físico o psicológico.

El miedo a la reacción de los adultos y los médicos, hace que la mayoría de jóvenes no se atreva a buscar ayuda.

El motivo es que los adultos tienden a fijarse sólo en la autolesión y no en las causas y consecuencias que se esconden detrás de ese comportamiento.

Hoy en día vemos estas conductas y muchos de nuestros hijos también observan en algún compañero o amigo cercano hasta como ciertos juegos o desafíos. Por ello es importante saber cómo actuar ante esta situación. He aquí algunas recomendaciones para poder guiarlos.

Sabemos lo importante que son para nuestros hijos sus amigos, debemos orientarlos primero informándonos para que el niño conozca y se informe, es normal que resulte difícil comprender por qué un amigo se produce lesiones. A veces, los varones se autolesionan quemándose la piel con el extremo encendido de un cigarrillo, un encendedor o un fósforo. La piel no tiene marcas de cortaduras, pero es posible que tenga cicatrices pequeñas y redondas de quemaduras.

Puede ser triste enterarse que un amigo se ha estado realizando cortes. Tal vez se sienta confundido o asustado.

MANERAS DE AYUDA

El hecho de comprender por qué un amigo se corta le permitirá brindarle tu apoyo. ¿Pero qué puedes hacer para lograr que deje de cortarse?

Lo primero es ser realista respecto de los resultados que puedes obtener: tal como sucede con cualquier otra conducta dañina (como el alcoholismo, las drogas o los trastornos de la alimentación). Algunas personas quizá no estén preparadas para reconocer su problema y detenerse. Entonces, no debes exigirte demasiado. El problema de tu amigo podría ser de larga data y requerir la ayuda de un profesional.

Hablar sobre el tema: Cuando le preguntaste a tu amigo acerca de los cortes y arañazos, es probable que haya cambiado de tema. Vuelve a intentarlo, haciéndole saber que no lo juzgarás y que deseas ayudarlo en la medida de tus posibilidades. Si tu amigo sigue sin querer hablar del tema, hazle saber que tu oferta sigue en pie y que estás dispuesto a hablar cuando sea posible. En ocasiones, es útil que tus amigos sepan que te preocupas por ellos.

Cuéntaselo a alguien: Si tu amigo te pide que guardes el secreto acerca de los cortes, dile que no estás seguro de poder hacerlo porque el problema te preocupa. Dile a tu amigo que merece sentirse mejor. Luego habla con un adulto que pueda ayudar, como tus padres, un psicólogo o un asesor, o profesor o un entrenador que conozca personalmente a tu amigo. Si tu amigo recibe tratamiento tal vez pueda superar el problema. Quizás tu amigo se enoje contigo al principio, pero las investigaciones demuestran que el 90% de las personas que se lastiman a sí mismas son capaces de dejar de hacerlo al cabo de un año de haber comenzado el tratamiento.

Ayuda a encontrar recursos: Intenta ayudar a tu amigo a encontrar a alguien con quien hablar y un lugar donde puedan tratarlo. También existen algunos buenos libros y grupos de ayuda en línea para adolescentes que se lastiman a sí mismos. Sin embargo, debes tener cuidado: aunque algunos sitios Web destinados a personas que se cortan ofrecen consejos útiles sobre cómo resistir estos impulsos, las historias o las imágenes que aportan estas personas tal vez originen el impulso de cortarse en aquellos que las leen o las miran.

Ayuda a encontrar alternativas. Algunas personas descubren que el impulso de lastimarse desaparece si aprietan un cubo de hielo contra la palma de la mano con fuerza, dibujan con marcador rojo en la parte del cuerpo donde querían cortarse, salir a caminar con un amigo, rompen en pedazos periódicos viejos, acarician a su perro o a su gato, escuchan música fuerte y bailan, o encuentran alguna otra distracción o válvula de escape para canalizar sus sentimientos. Estas estrategias no reemplazan la ayuda de un consejero profesional, pero posiblemente resulten útiles en corto plazo.

Actúa como un modelo positivo. Todos experimentamos emociones dolorosas como tristeza, enojo, pérdidas, desencantos, culpa o dolor. Estas emociones son parte de la vida. Hacer frente a las emociones fuertes, en lugar de ignorarlas y continuar sufriendo, requiere de algunas aptitudes, como saber calmarse uno mismo cuando nos sentimos tristes, expresar los sentimientos con palabras y buscar soluciones a los problemas de todos los días. Conviértete en el tipo de persona capaz de hacer esto y tu amigo aprenderá de ti.

Tomemos en cuenta estas sugerencias y busquemos ayuda. Estas personas necesitan ser escuchadas si vemos que no ponen de su parte es necesario el apoyo y orientación profesional.

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