Las investigaciones no concluyeron

SIP preocupada por caso Encinas

La Sociedad Interamericana de la Prensa (SIP) dijo que uno de los casos que más le preocupó en Bolivia fue la muerte del periodista Juan Carlos Encinas, quién perdió la vida en junio de 2001, a raíz de un disparo de arma de fuego en la localidad de Catavi, provincia Los Andes de La Paz.

Según Robert J. Cox, además de la muerte del comunicador Encinas, en Bolivia no se registraron otros casos que atenten contra la libertad de prensa y de información. Se conoce que el trabajo de los periodistas es respetado por los gobernantes y gobernados.

“Los trabajadores de la información debemos cuidar la declaración de los principios de Chapultepec como la Carta Magna, ya que en este expresa los principios fundamentales de la libertad de expresión para que el pueblo sea informado libremente”.

ENCINAS

Los familiares del periodista muerto, Juan Carlos Encinas, esperan que llegue el momento en el que los autores del crimen sean sancionados, ya que el pedido, a través de la prensa, al presidente de la república Jorge Quiroga para que se haga justicia, parece que no fue escuchado.

De acuerdo a las declaraciones de la viuda, Betty Falcón viuda de Encinas, los principales sospechosos de la muerte del comunicador social fueron liberados por las autoridades judiciales y en consecuencia pusieron en duda la correcta administración de justicia.

“La libertad de los detenidos fue a cambio de una fianza de 7 mil bolivianos para cada uno de los involucrados, monto de dinero que fue sustituido por un terreno que tiene problemas. Al dejar libres a los criminales, la justicia se ha parcializado”, dijo, añadiendo que actualmente los familiares del comunicador muerto son perseguidos por los ex reos de la cárcel.

“Estamos siendo perseguidos por las personas que mataron a mi esposo que son; Eugenio Limachi Mamani y Víctor Mamani Limachi”, manifestó.

De acuerdo a las explicaciones de Falcón de Encinas, las personas que hasta hace poco se encontraban recluidas en la cárcel de San Pedro eran, Félix Mamani Limachi, Pedro Mamani Quiñajo, Teodoro Limachi Mamani, Edgar Limachi Mamani, Juan Laruta Quispe, Julio Limachi Mamani, Juan Francisco Limachi Quispe, Víctor Mamani Limachi y Eugenio Limachi Mamani, los dos últimos son acusados de ser autores materiales, debido a que en la prueba del guantelete resultó positiva la presencia de la pólvora en las manos de los inculpados.

Posteriormente fueron detenidos otros dos sospechosos que corresponden a nombres de Rafael Serrano Quispe y José Serrano Quispe, quienes también fueron liberados cada uno con 500 bolivianos de fianza.

Ante el pedido de los familiares, el Sindicato de Trabajadores de la Prensa de El Alto, como parte coadyuvante, se sumó a la solicitud al presidente Quiroga para que ordene a las autoridades del ministerio público el esclarecimiento del hecho de sangre. Sin embargo, la solicitud no fue dirigida oficialmente al Primer Mandatario.