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Bertha Acarapi:
Awya ayala uñt’pan t’aqhisit Alto Markaru
(Que el mundo conozca la pobreza de El Alto)

Alaya Alto markaxa jikxatasiwa jilasa aynacht’atana, wali t’aqhisita, janiw gobierno tuqita yanapt’a utjkiti, jichhaxa taqi ukanaka uñt’ayapxam awya ayala uraqpacharu ukhamana yanapt’a jiqxatañataki. (La ciudad de El Alto está creciendo con un alto indice de pobreza y no es atendida como corresponde por el gobierno central. Queremos, por su intermedio, que el mundo entero conozca esta realidad para que nos puedan ayudar, dijo la concejal Bertha Acarapi)
La cholita concejal de El Alto, que representó las mujeres de pollera del país, deslumbró ayer a los ilustres visitantes de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), sobre todo por su discurso en aymara.
Mientras Acarapi discursaba en lengua nativa, los miembros de la SIP, incluido el director de El DIARIO Jorge Carrasco, quedaron sorprendidos por la forma como una autoridad municipal se dirigía a los visitantes, para expresar el cariño de El Alto, ciudad en la que la mayoría de sus habitantes son aymaras y quechuas.
Con una elegante vestimenta de chola, Acarapi dijo que la ciudad de El Alto se encuentra en constante crecimiento pero con muchas necesidades y con un alto índice de pobreza, sin recibir la atención de las autoridades del gobierno central.
“En esta ciudad viven hombres y mujeres dispuestos a luchar para lograr el desarrollo con calidad, equidad, justicia e igualdad”, dijo.
Me permito invitar a ustedes, estimados miembros de la SIP, para que conozcan y reflejen ante los ojos del mundo las necesidades y cualidades de la ciudad más alta del planeta tierra.
En esta oportunidad y como mujer alteña quiero poner en conocimiento de ustedes, que la mujer boliviana es la más sacrificada, porque cumple doble tarea, atendiendo el hogar y como parte del aparato productivo, función que no es reconocida por los gobernantes.
Actualmente las mujeres de pollera estamos marginadas, no existe equidad de género, porque tenemos una escasa participación en el 30 por ciento fijado por ley, que en la mayoría de los casos ni se cumple. La opinión de las mujeres no se toma en cuenta en las organizaciones políticas y sindicales a la hora de tomar decisiones. Sin embargo y pese a esta situación, continuamos luchando junto a nuestros esposos para que algún día Bolivia encuentre lo que busca, una democracia económico y social plena, objetivo en el que el trabajo de los periodistas es importante.
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