Según Declaración de Chapultepec

Ninguna ley o gobierno puede limitar la libertad de expresión o de prensa


un esfuerzo por llamar la atención sobre su credo -la capacidad de las naciones de resolver sus problemas depende de la capacidad de su pueblo de debatir y escribir sobre esos problemas con entera libertad y sin temor de represalias- la SIP organizó una conferencia de distinguidos ciudadanos en la Ciudad de México para forjar un documento que fijara los principios de una prensa libre en el Hemisferio.

La Declaración de Chapultepec, que toma su nombre del lugar donde se celebró y aprobó en marzo de 1994. Desde entonces, los principios que representa la Declaración han sido adoptados y aprobados por muchos jefes de Estado del Hemisferio, así como por periodistas, líderes civiles y políticos, organizaciones internacionales y miles de ciudadanos.

En términos simples, la Declaración se basa en el concepto de que “ninguna ley o acto de gobierno puede limitar la libertad de expresión o de prensa, sin importar, el medio de que se trate”.

En 1957, los miembros de la SIP fundaron el Centro Técnico de la SIP, una entidad independiente sin fines de lucro para ofrecer a los socios -especialmente a aquéllos en América Latina- información y asistencia técnica. La filosofía de la creación del Centro fue que si una publicación cuenta con una alta calidad técnica es mucho más difícil eliminarla.

El Centro Técnico amplió sus actividades en 1962 con una donación de US$ 1 millón de la Fundación Ford, y desde entonces ha ampliado sus actividades al punto que es autosuficiente.

En 1995 cambió su nombre a Instituto de Prensa de la SIP. Hoy su trabajo incluye la organización de seminarios, la edición de una revista trimestral, Hora de Cierre, que incluye una separata en Portugués, y ha publicado además, varios libros de periodismo.