Comité para la Protección de los Periodistas

El año pasado fueron asesinados 37 periodistas

Nueve de estos crímenes ocurrieron en América Latina

La gran mayoría de los asesinatos quedaron impunes

En Bolivia se registró un caso

Nueva York, 3 ene (dpa)

El Comité para la Protección de los Periodistas informó hoy que 37 periodistas fueron asesinados en 2001 por razones vinculadas a su trabajo, incluidos nueve en América Latina.

La cifra implica un salto cuantitativo significativo de los 24 periodistas que fueron asesinados el año anterior. El Comité indicó que como casi todos los años, la gran mayoría de los crímenes quedaron impunes.

El país que encabeza la lista es Afganistán, donde ocho periodistas fueron asesinados mientras cubrían la campaña militar liderada por Estados Unidos y un noveno murió como consecuencia de las heridas sufridas hace dos años en ese país.

Pero la mayoría de las muertes de periodistas en 2001 no fueron cubriendo combates, sino asesinatos como represalia por sus coberturas de temas como corrupción gubernamental y organizaciones criminales, señaló el Comité.

La organización también señaló que "2001 fue un año de anomalías en algunos sentidos", entre las que cita el asesinato de un periodista en Costa Rica, "donde la violencia contra la prensa no es frecuente", mientras que en Africa, donde los dos años previos se registraron 18 asesinatos de profesionales de la prensa, no hubo ningún caso en 2001.

En América Latina se registraron tres casos en Colombia, que suele integrar la lista todos los años, y luego un caso en cada uno de los siguientes países: Bolivia, Costa Rica, Guatemala, Haití, México y Paraguay.

En Colombia fue asesinado Flavio Bedoya el 27 de abril, del periódico comunista Voz, con armas de fuego disparadas por cuatro hombres en motocicletas, después de una serie de artículos en que el profesional criticó la connivencia entre las Fuerzas Armadas y los paramilitares del Departamento de Nariño.

En el mismo país fue asesinado el 6 de julio José Duviel Vásquez, de La Voz de la Selva, tras una investigación sobre escándalos de corrupción que involucraban a funcionarios del gobierno local y a la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Jorge Enrique Urbano Sánchez, un periodista de radio y televisión de la ciudad colombiana de Buenaventura, fue asesinado el 8 de julio.

Su último editorial fue una denuncia de una banda criminal local llamada "Tumba Puertas".

En Bolivia fue asesinado el 29 de julio Juan Carlos Encinas, un reportero free-lance de 39 años que cumplía labores para un canal de TV de La Paz en el pueblo de Catavi. Murió en camino al hospital, por las heridas sufridas mientras cubría una pelea entre dos cooperativas por el control de una mina.

En Costa Rica mataron a Parmenio Medina Pérez, productor del programa radial "La Patada", el 7 de julio, luego que su programa, en el aire durante 28 años, denunciara corrupción oficial.

En Guatemala fue muerto Jorge Mynor Alegría, de Radio Amatique, el 5 de septiembre, que conducía el programa "Línea Directa", de cinco disparos en la puerta de su casa. El "ombudsman" de Guatemala para los derechos humanos determinó que el crimen fue "políticamente motivado" y que probablemente sus autores intelectuales hayan sido autoridades locales en venganza por la cobertura de temas relacionadosa la corrupción en Puerto Barrios.

En Haití asesinaron a machetazos el 3 de diciembre al periodista Brignol Lindor, director de noticias de Radio Echo 2000. Había recibido amenazas de parte de las autoridades del gobierno, indicó el Comité, después de invitar a su programa a miembros de la coalición opositora Convergencia Democrática.

En México murió José Luis Ortega Mata, editor del semanario de Ojinaga, el 19 de febrero, de dos disparos en la cabeza. Fuentes locales vincularon el crimen a sus artículos sobre el narcotráfico, aunque el semanario también publicaba fuertes críticas contra la policía y los políticos locales, señaló el Comité.

En Paraguay, murió asesinado el 5 de enero Salvador Medina Velázquez, presidente de la radio comunitaria FM Ñembity, tras informar sobre la participación del Partido Colorado en el contrabando de recursos naturales ilegalmente extraídos de las reservas estatales forestales de Capiibary.

Fuera de América Latina, periodistas fueron asesinados en Argelia, Bangladesh, China, Georgia, India, Filipinas, Rusia, Tailandia, Ucrania, Gran Bretaña, Estados Unidos y Yugoslavia, entre otros.