Se intenta promocionar Declaración de Chapultepec

SIP seguirá investigando este año los asesinatos de periodistas

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) considera que las investigaciones de asesinatos de periodistas, el respaldo a los comunicadores sociales independientes de Cuba y las denuncias sobre atropellos a la libertad de prensa, son los principales objetivos para el 2002.

Esas premisas están contenidas en el mensaje de fin de año, del presidente de esta organización que aglutina a los medios de comunicación desde Alaska hasta la Patagonia. Cox destacó que los atentados terroristas del 11 de septiembre pasado han reforzado "nuestro convencimiento de que la única forma de imponer las ideas es mediante el diálogo pacificador y el respeto por la libertad de expresión".

"Tras el latigazo del terror, hoy más que nunca es imprescindible para la SIP promover los principios democráticos que contiene la Declaración de Chapultepec", resaltó Cox.

MENSAJE

A continuación el texto del mensaje de Cox, subdirector del diario The Post & Courier, Charleston, Carolina del Sur.

"Me corresponde la honrosa tarea de presidir la Sociedad Interamericana de Prensa en un momento trascendental para la humanidad tras los trágicos sucesos de septiembre pasado en Estados Unidos, donde los cimientos mismos de la democracia fueron atacados. Las consecuencias nefastas del terrorismo refuerzan nuestro convencimiento de que la única forma de imponer las ideas es mediante el diálogo pacificador y el respeto por la libertad de expresión.

Tras el latigazo del terror, hoy más que nunca es imprescindible para la SIP promover los principios democráticos que contiene la Declaración de Chapultepec, la Carta Magna de la Libertad. La existencia de este documento que justifica a la libertad de expresión como binomio indisoluble de la democracia, es nuestra principal arma y antídoto en contra del terrorismo y de cualquier forma ilícita que pretenda irrespetar los derechos humanos.

La continuación de los foros nacionales para justamente promover el contenido de Declaración de Chapultepec; la realización de una conferencia hemisférica en Washington que acercará la posición entre jueces y periodistas sobre libertad prensa; la continua investigación de crímenes sin castigo contra periodistas y el seguimiento de esos casos a través de organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; el entrenamiento de profesionales y el fortalecimiento de medios de comunicación para afrontar la global recesión económica, son algunos de los principales objetivos que mantendremos en el 2002.

Seguiremos dedicando nuestro esfuerzo a las investigaciones de asesinatos contra periodistas, en parte para honrar a los 18 periodistas que han sido asesinados en los últimos 12 meses, la mayoría de ellos en Colombia. Trabajaremos intensamente con nuestra Unidad de Respuesta Rápida y buscaremos soluciones que plantearemos a través de nuestro nuevo proyecto Periodistas en Riesgo. Sabemos que nuestros esfuerzos no están cayendo en saco roto. Tras permanecer 20 años en el olvido, el Estado de Guatemala anunció a principios de diciembre la reapertura del caso Irma Flaquer y designó a un fiscal especial. Esperamos que otros Estados de la región imiten a Guatemala y así podremos asegurar que estamos ganando la lucha contra la impunidad.

Continuaremos con nuestra tarea de monitoreo en cada país del continente velando para que cada atropello a la libertad de prensa sea denunciado y derrotado. Pondremos especial énfasis a todos aquellos ataques sutiles que se disfrazan tras leyes y decisiones judiciales que pretenden mermar la capacidad del público de estar bien informado y manipular sus decisiones.

Respaldaremos a los periodistas independientes de Cuba en el convencimiento de que la libertad de opinar, recibir y brindar informaciones es la única forma que podrá atraer la democracia a este país. A su vez seremos implacables en la defensa de estos valores cuando sean pisoteados por gobiernos inescrupulosos que piensan más en sus fines que en el bienestar de sus ciudadanos.

Desde la SIP aspiramos a un continente americano en el que los ciudadanos de todas las naciones disfruten del derecho humano de expresar libremente sus ideas y opiniones sin temor a ser censurados, perseguidos, encarcelados, hostigados o asesinados.