Según la Federación Internacional de Derechos Humanos
Sociedad boliviana impregnada de extremada discriminación y racismo
FIDH sugiere elaborar un “plan integral contra el racismo y la violencia racista”. |
Violencia racista caracterizó a los conflictos del oriente. |
• Aseguran que Bolivia ante los demás países del mundo, tiene los peores índices de desarrollo humano.
La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) aseguró ayer, que la sociedad boliviana está impregnada profundamente del racismo, la misma que es histórica y estructural, que se expresó en una discriminación y negación a la condición de igualdad de una enorme cantidad de la población de este país.
La afirmación corresponde a uno de los comisionados del FIDH, tras un trabajo de observación y entrevistas con autoridades del Gobierno Central, prefecturales, cívicos, campesinos, indígenas y una suerte de organizaciones vinculadas a los hechos ocurridos en la ciudad de Sucre, Chuquisaca y los departamentos de Pando y Santa Cruz.
La principal conclusión de la FIDH es que afirma que “la sociedad boliviana es una sociedad profundamente impregnada de racismo”, por lo que “no es por casualidad que ante los demás países del mundo, tiene los peores índices de desarrollo humano”.
Es así, que para la FIDH el hecho más preocupante es que el conflicto político y regional boliviano, se haya convertido en un problema racial donde grandes sectores de bolivianos han sido convertidos por otros bolivianos en “enemigos internos”.
Uno de los factores que permitió esta situación fue la ausencia de Estado en las regiones del país comprometidas por los sucesos violentos de los últimos meses. En este aspecto también tiene que ver la impunidad con la que actuaron muchas autoridades ya que las mismas no cumplieron su responsabilidad de salvaguardar los derechos fundamentales de las personas.
En ese marco, la FIDH llama también a los medios de comunicación que en muchos casos no cumplen los principios fundamentales de servicio a la sociedad informando y orientando con veracidad e independencia a la ciudadanía, desconociendo con ello las disposiciones establecidas en el Artículo 4 de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial de (1965).
Es así, que la llamada de atención al Gobierno Central, prefecturas, cívicos, organizaciones sociales y a toda la sociedad en su conjunto, por parte de las FIDH sugiere elaborar un “plan integral contra el racismo y la violencia racista”.
En ese afán plantea que de forma urgente se promulgue una “ley contra la discriminación y el racismo”. También la creación de una “red de agentes y mediadores sociales”, el “establecimiento de normas penales de carácter sustantivo” y la adopción de un “paquete de medidas legislativas de tipo procesal y orgánico”.
El informe final ante la OEA y la ONU será presentado dentro de 30 días tras lo cual se espera que ambas instituciones mundiales emitan un pronunciamiento al que tenga que someterse toda la sociedad boliviana.
AFECTADOS POR LA CPE
Por otra parte, la misma FIDH aseguró que los protagonistas de la “cruzada racista” en el país son aquellas personas u autoridades que se sienten afectadas por lo que podría significar la implementación de la nueva Constitución Política del Estado y otra políticas del actual Gobierno.
Javier Mujica, uno de los comisionados del FIDH para observar la crisis política y social boliviana, dijo que en la actualidad el racismo es impulsado en Bolivia por los intereses que se sienten afectados por las transformaciones del proceso político pueda suponer y la reforma constitucional, que incluya una convivencia social, democrática e igualdad para los que fueron discriminados históricamente.