Persecución de campesinos pandinos se extiende a Brasil
ALGUNOS CADÁVERES DE LA MATANZA DEL PASADO 13 DE ESTE MES, PERMANECEN EN LA MORGUE DE COBIJA. (FOTO EL DIARIO) |
Brasilea, Brasil, (Erbol).- La persecución de campesinos pandinos, que huyeron a Brasil con el fin de resguardar su vida de los grupos afines del confinado prefecto Leopoldo Fernández, continúa en el vecino país, denunció ayer a la Red Erbol el cónsul de Bolivia en Brasilea, José Luís Méndez.
“Los campesinos manifiestan que siguen siendo perseguidos. Digo eso porque tenemos temor (aquí en el Consulado) debido a que unos grupos han estado pasando en movilidades en las noches y madrugadas de un lado a otro, además haciendo llamadas telefónicas anónimas. Por eso pedimos mayor seguridad a las autoridades brasileñas y ahora el Consulado tiene mayor refuerzo de seguridad”, dijo Méndez.
Indicó que al Consulado llegaron en búsqueda de protección al menos 50 campesinos entre hombres y mujeres, varios de ellos dirigentes, después de que ese sector sufrió una masacre el 11 de septiembre en las poblaciones de El Porvenir y Filadelfia.
“En este momento no hay dirigentes acá. Dejaron el Consulado anoche porque tuvieron el temor al ver que se aglomeró bastante gente (de los sectores opositores que también huyeron a Brasilea). Se temía que podían tomar algunas medidas contra los campesinos que estaban en el Consulado, por eso, por temor a que atenten contra sus vidas abandonaron el Consulado”, afirmó.
La agencia AFP informó que los ciudadanos bolivianos ligados a sectores civiles opositores de Pando, donde rige un Estado de Sitio, comenzaron a organizarse ayer en la ciudad brasileña de Brasilea, adonde llegaron en los últimos días en busca de refugio.
“Hay personas que llegaron a Brasilea desde que se decretó el Estado de Sitio en Pando y tienen familiares o amigos donde hospedarse. Pero otras personas no tienen dónde dormir, y estamos buscando un techo para ellas”, dijo a Gerardo Lima, quien se presentó como “dirigente cívico”.
Méndez indicó que esas personas no se acercaron al Consulado y que sólo el medio centenar de campesinos e indígenas acudieron, a quienes se les dio la asistencia correspondiente y a varios de ellos se los trasladó a La Paz, sede del Gobierno boliviano.