Cainco e IBCE:
Bolivia debe exigir una “apertura real” en su relación con Brasil y Argentina
El foro de cainco e ibce abordó el tema de bolivia y su relación comercial con argentina y brasil. |
• Piden a la Cancillería promover un cambio en las relaciones con ambos países y lograr que Bolivia sea “miembro especial” en el Mercosur.
Bolivia debe exigir una “apertura real” en su relación comercial con Brasil y Argentina y no sólo dar prioridad a la venta de gas natural a estos dos países, sino también abrir más mercados para los productos no tradicionales.
“Desgasificar” la relación comercial con ambos países, redireccionar esos acuerdos “asimétricos” para que Bolivia cambie su rol proteccionista y deje de subvencionar a sus industrias, es el principal pedido de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) y del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
“Nosotros no sólo tenemos gas, sino una infraestructura productiva que puede ser competitiva. Por ejemplo, los bolivianos que migran a la Argentina producen el 80 por ciento de las hortalizas que consume Buenos Aires”, afirmó al respecto el presidente de la Cainco, Eduardo Paz.
Para ambas entidades en las relaciones comerciales de Bolivia con esos dos países existe una gran paradoja ya que el Gobierno vende gas natural barato al Brasil (entre 8 y 9 dólares el millar de BTU) y Argentina (7 dólares el millar de BTU), sin embargo estos países ponen obstáculos para ampliar el mercado de las exportaciones nacionales con valor agregado.
Según la Cainco y el IBCE, sin el gas natural que exporta, Bolivia habría acumulado un déficit comercial de tres mil millones de dólares con Argentina, y de 3.400 millones con Brasil, entre 1997 y 2007, además que “las ventas a esos países no llegan a los 30 millones de dólares, evidenciando una altísima ‘gasificación’ de la relación comercial”.
Al vender a precios bajos el gas natural a esos dos países, de forma indirecta el Gobierno está subsidiando sus industrias a pesar de que existe un Acuerdo Bolivia-Mercosur, el mismo que no beneficia a la producción nacional ya que se evidencia una “pobre exportación del país a Brasil y Argentina” de productos no tradicionales.
Tomando en cuenta que Brasil es uno de los países con más potencial económico, éste debería convertirse en “la locomotora del desarrollo Sudamericano”. Mediante esta política debería ampliarse el nivel de exportaciones bolivianas a ese mercado y a todos los países del Mercosur.
Sin contar los productos tradicionales, Bolivia sólo exporta a Brasil 25 millones de dólares por año, sin embargo, teniendo un gran mercado receptor demostrado en sus índices económicos ya que es la décima potencia mundial con un Producto Interno Bruto (PIB) de más de 800.000 millones de dólares con casi 200 millones de habitantes, se debería aprovechar esta situación.
De la misma manera, la Argentina aunque con un PIB de 370.000 millones con casi 40 millones de habitantes, apenas compra 27 millones de dólares a Bolivia (sin gas ni minerales).
“Es lamentable que mientras Bolivia vende a esos países el gas subsidiado, esos países pongan trabas de toda índole para que les vendamos, por ejemplo, textiles”, dijo.
Por otra parte, si Bolivia amplía más mercados para sus productos no tradicionales se crearía una apertura más, aparte del mercado que se tiene con el de Estados Unidos mediante la Ley de Preferencias Arancelarias, que debido a las, cada vez más, complicadas relaciones del Gobierno con este país, existe una gran probabilidad de que no se amplíen para el siguiente año.
En ese marco, la Cancillería de la República debe jugar un rol preponderante ya que esta instancia es la que debe plantear un redireccionamiento de las relaciones con Argentina y Brasil, que tienen que ir más allá de la venta de gas natural, “energético que además se vende a un menor precio que el que pagan o deberían pagar siendo de otra fuente”.
Además, ambas instituciones piden que Bolivia en vez de ser miembro pleno del Mercosur, como es la aspiración, debería apuntar a ser “miembro especial” para Brasil y Argentina en la perspectiva de incrementar sus exportaciones y generar más fuentes de empleo.