Papa caliente
Hernán Zeballos H.
Estimado lector, no se trata de los temas del momento, Autonomía versus lo contrario, o recursos del IDH para las Prefecturas o viceversa. Hoy me referiré a un tema más interesante y de mucha importancia para el país, la recuperación de la papa andina, cuyo consumo ha decrecido internamente para ser sustituido por arroz, yuca, o trigo o fideos, éstos dos últimos dependiendo sobre todo de importaciones.
El tema surge porque la Organización de las Naciones Unidas, por iniciativa del Perú, ha declarado estos doce meses, el Año Internacional de la Papa.
La Resolución de las Naciones Unidas destaca que la papa es un componente básico de la dieta de la población mundial. Afirma que la necesidad de enfocar la atención del mundo en el rol que la papa puede jugar al proveer seguridad alimentaria y erradicar la pobreza en apoyo a las metas de desarrollo internacionalmente acordadas. El AIP pone énfasis en el rango de acciones necesarias para proteger, conservar y utilizar la diversidad de la papa.
También se enfoca en soluciones para la intensificación sostenible de los sistemas de cultivo que contribuirán a detener o revertir la pérdida de recursos medioambientales.
La pregunta que se ha hecho la ONU es ¿por qué la papa? Algunas de las respuestas:
En las dos siguientes décadas se estima que la población mundial crecerá con un promedio mayor que cien millones de habitantes por año. Más del 95 por ciento de ese incremento ocurrirá en los países en desarrollo, donde la presión sobre la tierra, agua y otros recursos naturales es ya intensa.
La papa es el tubérculo alimenticio más importante del mundo. Es el aportante mayor en carbohidratos en la dieta de cientos de millones de personas en los países en desarrollo, incluyendo poblaciones de Sud América, Africa, Asia Central y Asia.
Otras razones: I) la papa es el cultivo alimenticio tercero en importancia después del arroz y el trigo; II) la papa produce alimento más nutritivo más rápidamente y en menor cantidad de tierra en climas más adversos que cualquier otro cultivo mayor; III) las papas son ricas en proteínas, calcio y vitamina C y especialmente su balance de aminoácidos es bueno; IV) Las papas pueden ser cosechadas en el trópico a los 50 días de plantadas – un tercio del tiempo que le toma en climas más fríos; V) las papas contribuyen a la salud proveyendo calorías y otros nutrientes.
El país se adhirió al AIP con el fin de: incrementar el consumo de papa en Bolivia para coadyuvar a la seguridad y soberanía alimentaria de las familias bolivianas, para ello participan entidades públicas, organizaciones de base, productores, semilleristas, mercados y otros.
Fueron fijados como objetivos: I) Reposicionar el gusto de bolivianos y bolivianas por la papa nativa de Bolivia; II) Revalorizar la cultura de la papa, y III) Fortalecer las capacidades relacionadas con el cultivo.
Para lograr esos fines y objetivos en Bolivia se hizo el lanzamiento nacional del AIP; se realizó una Feria binacional de la papa, en breve habrá un Encuentro latinoamericano de productores de papa y el Fortalecimiento del sector papero mediante publicaciones y capacitación. Un conjunto de tareas para una causa noble que esperemos cumpla sus objetivos en beneficio de la población boliviana y particularmente de aquellos que sufren desnutrición pese a que tenemos recursos de biodiversidad muy amplios para resolver el problema.