Seguir el camino del diálogo
Para solucionar la crisis que afecta a Bolivia hay un solo camino, el del diálogo, así no lo crean tanto oficialistas como opositores, lo que será posible cuando dejen de lado dogmatismos, regionalismos, triunfalismo, autoritarismo y politiquería. En caso contrario la situación puede empeorar hasta tornarse irreversible. La solución no debería depender de que se cansen de pelear los oponentes, cuando lo que quiere el país es que los políticos renuncien a sus pretensiones personales y de grupo, pensando primero en la Patria. Sin embargo continuar con los enfrentamientos violentos entre bolivianos al parecer es lo que desean los protagonistas de la debacle de la Nación. Más que anunciar que se hará “un último esfuerzo para pacificar Bolivia”, lo sensato es luchar hasta llegar a la meta del desarrollo para beneficio de todos los bolivianos.
Existe convencimiento de que aparecerá la luz al final del túnel cuando los políticos y dirigentes cívicos recuperen la cordura, deponiendo intransigencias y buscando la conciliación de...
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