Petrobras critica a Argentina por las retenciones al crudo
Agencias.– Dos importantes directivos del sector petrolero que participan en el 19° Congreso Mundial del Petróleo no disimularon el malestar con la Argentina por las condiciones existentes para desarrollar la actividad.
“De la Argentina no hablo. Pregúntenme de Brasil, de Bolivia, de Chile, pero con la Argentina la cosa no está nada bien”, sostuvo José Sergio Gabrielli, Presidente de la brasileña Petrobras, ante la consulta de un periodista de la revista Petroquímica. La compañía es la tercera productora de petróleo en Argentina, con una participación del 9,5 por ciento.
Por su parte, Wes Lohec, director general para América latina de la petrolera norteamericana Chevron, en referencia a la Argentina dijo: “No quiero hablar de política”.
Aunque de América Latina sí habló: “Es una zona muy importante para nosotros, y seguiremos apostando a ella”. “¿Tanto como para expandirse?”, se le consultó, a lo que aseveró “Por ahora, tenemos planes de crecer en Brasil”.
Chevron es el cuarto productor de Argentina, con yacimientos en las cuencas Neuquina y Austral, donde obtuvo más de 47.000 barriles al día en 2007. “Siempre ha sido un desafío, pero no es un país fácil”, reflexionó, y mencionó el alto costo de las retenciones a la exportación.
Antonio Brufau, Presidente de Repsol YPF, primera productora de petróleo en la Argentina, corroboraba su anhelo de poner más títulos de YPF a la venta, a partir del presente semestre. Aunque el momento no es el óptimo, no es novedad su intención de deshacerse de esta herencia de su antecesor, Alfonso Cortina, que tantos dolores de cabeza le ha traído.
Sin respuestas
Mientras que consultar a los ejecutivos de las empresas sobre la Argentina parecía tener un enlace directo a algo más oscuro que el crudo, recorrer las instalaciones del congreso también hacía notar que el país estuvo poco representado aquí (en el Congreso), mientras que Brasil ocupaba una zona entera de un pabellón y hasta Perú tenía un vistoso stand.
Ese evento, que reunió durante cuatro días a lo más granado del elenco energético, finalizó ayer sin que se llegara a un acuerdo acerca de cómo aliviar la estampida del precio del crudo, que ayer alcanzó un nuevo récord, al superar los 145 dólares el barril.
Hubo acusaciones cruzadas entre los países productores y los empresarios de los países consumidores, pero ni unos se dispusieron a aumentar la oferta, ni los otros a admitir el factor especulativo detrás del alza de precios. Como era de prever, el lema del congreso, “El suministro de energía para un crecimiento sostenible”, dejó más dudas que antes acerca de que el suministro continúe –amenazas de Irán –, y la sostenibilidad pasó a un segundo o tercer plano.
Hacia el cierre del congreso, fue el turno de Arabia Saudita de alimentar la tensión, cuando su ministro de Petróleo, Alí al Naimi, declaró: “Estamos preocupados por los elevados precios del petróleo”. Dijo que se viven tiempos ‘tumultuosos’ en los que no sólo hay miedo a una catástrofe climática global, sino que además “los fondos especulativos fluyen hacia los futuros de petróleo”, mientras reina el “pesimismo sobre que la disponibilidad de recursos de crudo alcance para abastecer en el futuro”.
Arabia Saudita es el mayor exportador mundial de hidrocarburos y encabeza ahora la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el organismo que cifra en 850.000 barriles diarios la subida de la demanda, pero se resiste a aumentar la oferta ya que considera a la especulación y a otros factores culpables de que el barril haya pasado de los $us 30 de no hace mucho a los cerca de 140 actuales. Pese a eso, el ministro prometió aumentar este mes su producción para enfriar al mercado.