Prefecta en Chuquisaca
Angel Wayar W.
El contundente triunfo de Savina Cuéllar Leaños en la elección de la Prefectura del Departamento de Chuquisaca significa, refleja y encarna el deseo permanente de la sociedad boliviana, para vivir en un clima de libertad, paz, trabajo, al amparo de un sistema democrático, y que, como lo dijo la flamante Prefecta chuquisaqueña, con la buena fe de la mujer sensata, humilde y digna, corresponde al Presidente de la República gobernar para todos los bolivianos, para todas las regiones, sin privilegiar ni excluir a nadie.
Después de los resultados de las cuatro referendums por la aprobación de estatutos, en los departamentos en los que se impuso el “Sí” por las autonomías, que son tildados de ilegales por el Gobierno del MAS, en los que, empero, no se puede negar su absoluta y plena legitimidad de la ciudadanía en los pueblos consultados, surge la elección prefectural en el Departamento de Chuquisaca, que además de su evidente legalidad –valorando de sobremanera su amplia legitimidad– demostrada aritméticamente de mayoría y consenso populares, significan el mensaje claro y preciso de cinco departamentos (Beni, Pando, Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca) a la cúpula oficialista, de optar por una verdadera democracia, al servicio de la bolivianidad, y un «No» contundente a la inepta administración gubernamental.
Ya es tiempo para que Dn. Evo Morales Aima se dé cuenta y vea la realidad nacional. Ahora, con el control de su Gobierno en sólo dos prefecturas departamentales del país, (Oruro y Potosí), y con la triste situación de que todo un Primer Mandatario –increíble, al ser elegido democráticamente con una mayoría absoluta– no pueda visitar ni trajinar por todo su territorio (hace semanas no pudo estar presente en cuatro regiones, Pailón, Villamontes, Tarija, Sucre) es inocultable el rechazo casi general a su errática política gubernamental. Desde su elección a la Presidencia de la República, el desencanto y la desesperanza han ido in crescendo. Quienes se sumaron para lograr ese 53,74% el 18 de diciembre de 2005, en el correr del tiempo, son mucho menos, y los resultados del 27 de Junio pasado en Chuquisaca lo confirman. A personalidades como Savina Cuéllar, Epifania Terrazas, Edgar Arraya, ex constituyentes del MAS, se suman cientos y miles de bolivianos que creyeron en Evo Morales, y sólo se llevaron un chasco y un fiasco, ahora prefieren estar tranquilos con su conciencia –Evo ya no va más- escarmentados y arrepentidos del apoyo y la ingenuidad con que actuaron en las Elecciones generales.
El resultado de las Elecciones prefecturales en Sucre responde a la expresión de todo un pueblo, y no a determinada corriente, partido político o agrupación ciudadana, importando ello su contundente voluntad contra la muletilla y ridícula sindicación permanente del oficialismo, de “racismo”, por cuanto semejante porcentaje, 73 % en la ciudad, para elegir -marcando historia en todo el país- como primera autoridad del Departamento de Chuquisaca a una señora humilde, campesina, oriunda de una provincia cercana a la Capital, pero sensata y visionaria, demuestra lo contrario.
Su Excelencia, tratando de vencer su permanente arrogancia de creer que en la Capital de la República un grupo de neoliberales impone una conducta adversa a su Gobierno, recién tres días después tuvo la gentileza de reconocer el triunfo inobjetable de Savina Cuéllar –por qué no lo hizo el domingo en la noche, ¿ soberbia señor Presidente?– para invitarla a una “reunión privada” en el Palacio de Gobierno. Es una sui generis “invitación” que fue rechazada por la Sra. Cuellar, con una conducta sensata y de sentido común, aduciendo, obviamente, que élla se debe y representa a todo un pueblo, y serán sus representantes los que la acompañen a una reunión en Palacio de Gobierno.
anwayar@hotmail.com