Promover y defender la Autonomía
Mario Ojara Agreda
Los Gobiernos de los Departamentos Autónomos tienen la obligación de poner en vigencia inmediata los Estatutos Autonómicos ratificados en referendos, provistos de legitimidad por la libre determinación del pueblo. La independencia ante la administración central nos permite la planeación del desarrollo social y económico orientado básicamente a resolver las necesidades más elementales de la población y elevar el nivel de vida del pueblo con recursos financieros que asigna la Constitución Política del Estado, las leyes de la república y los que genere la región. Los Estatutos Autonómicos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija deben ser acatados por el Presidente de la República, el irrespeto a la autodeterminación, manifestación suprema de la soberanía popular, nos emplaza a oponer resistencia activa a la dictadura.
La Comunidad de Departamentos Autónomos tiene el deber de promover y defender la Autonomía conquistada mediante el voto ciudadano. La Autonomía es el medio elegido para salir de la pobreza. Bolivia integra el grupo de los 18 países más pobres del mundo, según la ONU, sin embargo la conducción política profundiza la crisis, la inflación galopante, la exportación de seres humanos por falta de empleo, el salario mínimo más bajo de Latinoamérica, el terrorismo de Estado, la renuncia a la reivindicación marítima, el regalo de nuestras aguas altiplánicas al usurpador de nuestro mar, el incremento del narcotráfico, el avasallamiento de la soberanía nacional por Fidel Castro y Hugo Chávez, la inseguridad alimentaria, el racismo como plataforma política, la confrontación entre bolivianos, que son algunas perlas del cambio masista.
La guerra a los Departamentos Autónomos destruye la unidad nacional. La Autonomía, patrimonio del pueblo, postula una sociedad cohesionada y solidaria y para ello, consagra la democracia como sistema de vida y de gobierno. La Autonomía no es propiedad de ninguna tienda política, de ningún oligarca, de ninguna familia. Autonomía no es separatismo, todos los Estados Unitarios tienen Departamentos Autónomos y avanzan por la ruta segura del desarrollo con la cooperación del poder central. El proyecto de Constitución Política masista es un absurdo político, crea 36 naciones, ignora que geopolíticas agresivas desmembraron más de la mitad de nuestro territorio y debemos hacer la Nación Boliviana digna y próspera, además 130 países del mundo tienen comunidades indígenas, pero una sola nación.
La Autonomía Departamental abre el país al mundo, en la globalización debemos buscar un medio de desarrollo dejando de lado la impostura. La República Federativa de Rusia lidera el grupo de los 8 países altamente industrializados que impulsan la globalización y el neoliberalismo. La República Popular de China ha firmado un tratado de libre comercio con Estados Unidos, la India exporta capital financiero, Venezuela es el principal proveedor de petróleo a Estados Unidos.
Pero aquí Morales Aima declara la guerra al “Imperio” y cierra el mercado de la superpotencia mundial para las exportaciones de Bolivia, expulsa a USAID y elimina los programas de desarrollo alternativo; la coca vale más que los cítricos y tiene un mercado seguro, el narcotráfico; el país perdió la ayuda del milenio para la lucha contra la pobreza; la ruptura de relaciones diplomáticas con el país del norte es otra torpeza; el eje la Habana – Caracas nos ha convertido en un Centro de Operaciones para la expansión del castro – comunismo, poniendo en riesgo la seguridad del país y del hemisferio. La OEA debería convocar al Órgano de Consulta, pero el secretario general José Miguel Insulza, impuesto por Chávez, es jefe de campaña del MAS en Washington y Bolivia “arderá como ardió Vietnam”.
La salvación de la Patria es la Autonomía, hay que desechar la ley inconstitucional para el Referendo Revocatorio, los Departamentos Autónomos tienen su propio mecanismo revocatorio. Morales quiere nombrar prefectos serviles. Los prefectos que cooperaron a la conquista de la Autonomía deben cumplir su mandato. Es preciso resolver los problemas del país con buena conducción política. El Referendo Revocatorio es la última fanfarronería del Gobierno masista.