Si no invierten las empresas
Gobierno advierte a compañías con recuperar campos petroleros
Instalaciones de transredes. Los anuncios de inversión en el sector petrolero todavía no dan resultados. |
• La demanda interna y el cumplimiento de contratos de venta obligan al Ejecutivo
a lanzar esa insinuación.
El discurso contra la seguridad jurídica continúa por parte del presidente Evo Morales Aima, quien en un acto público en la localidad de Punata, Cochabamba, advirtió de que si las petroleras no invierten en el desarrollo de los campos el Gobierno iniciará la recuperación de las áreas hidrocarburíferas.
“Si en un tiempo determinado (las empresas petroleras) no invierten vamos a recuperar esas áreas para que (la estatal boliviana) Yacimientos invierta”, dijo el mandatario en una concentración campesina en la región de Cochabamba.
El anuncio hace oídos sordos a las sugerencias y críticas que realizaron representantes de la comunidad Europea en su visita a Bolivia, la semana pasada, sobre la nacionalización de las empresas y en especial de Entel, de capitales italianos.
La inseguridad jurídica existe en el país, por lo que las inversiones privadas no se animan a llegar a Bolivia debido a que los empresarios no tienen certeza de que si van a recuperar su capital, reflexionaron representantes europeos.
Morales agregó que no van a “esperar las ganas de las empresas” para que inviertan, y que esperarán un tiempo prudente para recuperar los campos petroleros.
En su discurso, el Jefe de Estado no precisó los consorcios a los que se estaba dirigiendo y que afectaría, pero lo que obligó al Presidente a lanzar la advertencia es porque necesita aumentar la producción de gas para cumplir con sus compromisos internos y externos.
Según información extraoficial, los volúmenes de producción de gas habrían llegado al tope 40 millones de m3 de gas natural y la demanda interna y externa suman 46, lo que obliga a las autoridades a tomar medidas para aumentar la producción.
Morales manifestó que cumple con la palabra asumida ante las empresas petroleras, en sentido de que “necesitamos socios y no patrones, socios y no dueños de nuestros recursos naturales”.
Dijo que con algunas empresas se ha esperado dos años, después de nacionalizar el 1 de mayo de 2006, tiempo en el que se ha realizado negociaciones con algunas de ellas para que endosen el 50 por ciento más 1 de las acciones a favor del Estado boliviano.
El 1 de mayo, el Gobierno nacionalizó cuatro petroleras, una de ellas con un pacto, la compañía hispano-argentina Repsol YPF, y las otras tres por medio de un decreto que las obliga a transferir sus acciones a la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Las empresas forzadas a hacer esa transferencia a cambio de un pago fijado unilateralmente por el Estado son Chaco, de Panamerican Energy (British Petroleum); Transredes, de la británica Ahsmore y la anglo-holandesa Shell, y la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLHB), de inversores de Alemania y Perú.
El Primer Mandatario exhortó a esas empresas y a la Cámara de Hidrocarburos de Bolivia a que cumplan con los acuerdos suscritos.
Por otra parte, Morales acusó a la entidad que agrupa a las petroleras de “sabotear las inversiones”.
Bolivia exporta gas a Brasil (30 millones de m3) y Argentina (entre 2 y 3 m3), cantidades que no llegan a atender una creciente demanda.
El gobierno de Morales ya nacionalizó sus 1,36 billones de m3 de reservas de gas en mayo de 2006 y renegoció contratos con los 12 consorcios internacionales que operan en el país.
Pero todavía el despegue del sector está retrasado y la producción disminuye por falta de inversiones.