Dos menores llegan por día a la brigada de protección a la familia
El personal de la Brigada de Protección a la Familia reveló que al menos dos menores por día son recibidos en sus oficinas, por casos de extravíos o abandonos.
El pasado lunes, los presuntos padres de un menor de un año, en estado de ebriedad, procedieron a abandonar al niño en plena vía pública.
La policía Claudia Choque Miranda, de la Brigada de Protección a la Familia de El Alto, explicó que el promedio de hechos de ese tipo es alarmante.
“Los involucrados son los progenitores de los menores, pero también se atiende reportes con relación a las personas de la tercera edad que son echadas de sus domicilios”, añadió.
Dijo que lo más lamentable es que los padres a veces llegan a regalar a sus hijos por su estado alcohólico, pero luego los buscan para que retornen al hogar.
La policía mencionó que varios progenitores se valen del hecho que tras un simple compromiso volverán a tener el control de los pequeños, pese a que son reincidentes.
“Llegan niñas y niños de 8 a 10 años golpeados, maltratados y con hematomas y saben que los devolverán”, agregó.
Mencionó, además, que los menores, la mayoría bebés, son atendidos desde el cambio de pañales y de ropa, además de que se les da alimentación. Incluso algunas policías deben dar de lactar a los recién nacidos abandonados.
Los pequeños suelen ser recogidos o entregados a la brigada, a cualquier hora, especialmente en la madrugada.
Generalmente, esa tarea es efectuada por los efectivos de Radio Patrullas 110, quienes responden al llamado de los vecinos.
“Recogemos a menores, a adultos y gente de la tercera edad, los hacemos dormir y les damos de comer. Este es un lugar para todos, pero los recién nacidos son el mayor problema, porque les damos de donde no hay, hasta de nuestros propios recursos”, afirmó la oficial Choque.
El personal de la Brigada de Protección a la Familia tiene cerca de 60 policías, quienes cumplen diferentes turnos de trabajo para la atención de bebes, niños, adultos y personas de la tercera edad que por diferentes circunstancias se extraviaron o fueron abandonados.