Investigan explotación y retención de dos bolivianas en Argentina
(ANF).- Autoridades nacionales investigan el paradero de dos jóvenes bolivianas que estarían siendo víctimas de explotación laboral y retenidas contra de su voluntad en Argentina.
El presidente de la Comisión de Política Social de la Cámara de Diputados, Guillermo Mendoza, informó ayer que Carmen Tórrez Porco (26) y Guillermina Mamani (25), viajaron el 19 de febrero a Buenos Aires, luego de ser contactadas a través de un anuncio en un periódico, para trabajar como costureras por un salario de 150 dólares mensuales.
El padre de una de ellas, Víctor Tórrez Guzmán, envió una carta denunciando que desde que se fueron sólo tuvieron una comunicación y, recientemente, recibió una llamada de su hija, Carmen, pidiéndole que la rescaten junto a su prima Guillermina, pues las tienen encerradas con candados en el lugar donde trabajan.
Junto a las dos muchachas, según la denuncia, se encuentran otros 15 bolivianos en la misma situación, “trabajando desde las 6 de la mañana hasta las 11 de la noche, sin descanso ni salario alguno.
De acuerdo con Tórrez Guzmán, su hija y sobrina se encuentran en la casa de Rosmery Máxima Luna Laura y su esposo Juan Carlos Quilca Huanca, cuyo domicilio está ubicado en la calle Ferrere, entre Garzón y el Tejar en la ciudad de Buenos Aires.
Mendoza envió, el martes, una nota al canciller David Choquehuanca para hacer conocer esa denuncia, por lo que esa cartera de Estado ya instruyó al Consulado General de Bolivia en Buenos Aires verificarla.
Envió otra nota al comandante General de la Policía, Miguel Vásquez, para que este caso sea investigado por la división Trata y Trafico de Seres Humanos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico y que Interpol Bolivia se contacte con su similar del país vecino y confirmar la denuncia.
Según el diputado, ya se ubicó el lugar y, de acuerdo con un informe desde la Argentina, Interpol se encuentra vigilando la vivienda donde se encontrarían las dos muchachas y se espera que mañana jueves (hoy) el dueño, Juan Carlos Quilca, se presente con las dos muchachas en el Consulado boliviano.